Desde hace unos días se venía comentando acerca del proyecto de derruir tanto la casa de Friedrich Nietzsche como su tumba en la ciudad alemana de Röcken.
A raíz de unas excavaciones profundas por parte de la empresa Mibrag para conseguir carbón, la demolición de la casa en la que nació el filósofo y de su tumba, parecía inevitable. Sin embargo, las cosas no fueron tan bien para la compañía minera y no podrán desarrollar su proyecto por razones económicas.
El anuncio fue hecho por el ministro de economía del estado de Sajonia-Anhalt, Reiner Haseloff quien la calificó de una muy buena noticia.
Röcken sigue siedo una pequeña ciudad al este de Alemania. En ella sólo viven 600 habitantes y allí nació Nietzsche en 1844 y también fue sepultado, al lado de la tumba de sus padres, en 1900.
Vía | El Universal

