Tag: Rafael Azcona
25 marzo 2008
Fallece Rafael Azcona, el guionista de la España en blanco y negro

Se ha cumplido el triste vaticinio que esperábamos desde que nos anunciaron a finales del año pasado que Rafael Azcona padecía cáncer de pulmón. Quien fuera probablemente el más grande guionista español contemporáneo ha muerto a los 81 años de edad. Tras de sí deja piezas del calibre de los guiones de El Verdugo, El Cochecito o El Pisito, retratos entre la amargura y la sorna de la gris España de la posguerra que fueron dirigidas por sus grandes amigos Marco Ferreri y Luis García Berlanga.
En realidad Azcona llegó al cine, el medio que le consagró, casi de rebote. Su primera vocación fue la de novelista y jamás llegó a apartarse del todo de la literatura. El Pisito fue su primera obra, que Ferreri le pidió que adaptará a un guión cinematográfico. De ese comienzo casi anécdótico surgió el que ha sido el mayor adaptador de la literatura española al cine. Desde La Celestina a uno de sus últimos trabajos, La lengua de las mariposas de Javier Marías, pasando por el Tirano Banderas de Valle-Inclán y El Bosque encantado de Wenceslao Fernández Flórez. Películas que en general no llegan a la altura de los libros originales, pero en las que Azcona demuestra un respeto y una complicidad notables en la transformación del texto en imágenes.
Al Azcona literato, colaborador en multitud de medios de relevancia histórica como las revistas La Codorniz y Hermano Lobo, le debemos una de las creaciones más divertidas y mordaces del último siglo: El repelente niño Vicente, un trasunto del pequeño Nicolas de Goscinny y el antecesor de Manolito gafotas. Un niño pedante y relamido cuya particular descripción de su realidad cotidiana ha llegado a convertirlo en una expresión que todavía se utiliza. Y es que nadie es más repelente que el niño Vicente.
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18 octubre 2007
Pura Anarquía, de Woody Allen
Dice el guionista español Rafael Azcona que Woody Allen merece el Premio Nobel de Literatura. Yo no soy nadie para llevarle la contraria a un sabio como Azcona, pero creo que es una declaración totalmente fuera de lugar (aunque Allen sea bueno, que una cosa no quita la otra).
Pura anarquía es el último libro de relatos del guionista neoyorquino, autor de películas de culto como Annie Hall o Toma el dinero y corre (entre una extensísima filmografía). Llevaba 25 años sin publicar algo del mismo estilo, pero parece que ha vuelto con fuerzas renovadas porque (casi) todos y cada uno de los relatos englobados en este libro son de un humor arrollador. Un levitador amateur que no logra dominar la técnica pero está ansioso por pasar a la práctica, un contratista aparentemente sensato que se encargará de que una reforma sea mucho más que una anécdota o un musical en Viena cuya estrella de claqué es Kafka.
Creo que mi favorito de todos es Así comió Zaratustra, en el que Allen se lanza a la piscina hablando de su último descubrimiento, un libro titulado Sigue mi dieta escrito por… Friedrich Nietzsche. La consecución os la podéis imaginar, desde Zenón hasta Schopenhauer pasando por la antigua Roma o Aristóteles. Un no parar de reír de principio a fin, como casi la totalidad del libro.
Sitio Oficial | Pura Anarquía, de Woody Allen, en Editorial Tusquets
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12 septiembre 2007
Recopilatorio de relatos de Rafael Azcona
Bajo el título de Memorias de un señor bajito, la editorial Pepitas de calabaza ha publicado un recopilatorio de relatos de Rafael Azcona que en su momento aparecieron en la revista La Codorniz. El libro fue presentado en el Café Bretón en la ciudad natal de Azcona, Logroño, por los poetas Manuel de las Rivas y José Ignacio Foronda.
Para esta edición, ya existía otra publicada por Ediciones G.P., Azcona ha querido hacer una revisión estilística y también ha añadido textos que en su momento fueron censurados. En el libro se narra la vida de un hombre “normal”, Juliano Fernández, al que le ocurren cosas “normales”, pero al que se le cruzan “fenómenos paranormales”. Narra entre otras cosas cómo cuidaba a su abuelo, cómo consiguió la Cruz del Mérito Agrícola o cuál era su labor como Inspector de Tontos del Pueblo. Además, como el propio Azcona, su personaje se tuvo que ir de la ciudad de provincias a Madrid porque era un lugar del que tenía que huir.
La figura de Azcona es fundamental para comprender la España de los años cincuenta y sesenta. Guionista de películas como “El pisito” y “El cochecito”, dirigidas por Marco Ferreri o “Plácido” y “El verdugo”, estas dirigidas por Berlanga. Conseguía reflejar en ellas un mundo de personas sencillas con sus problemas habituales, añadiendo un toque irónico inconfundible, sobre todo en las películas que hizo con Berlanga.
Vía | Actualidad Terra
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08 mayo 2007
Ana María Matute desmitifica el Café Gijón
Si ha habido algún templo de los escritores en la capital, ese ha sido el Café Gijón. El último reducto de los cafés – tertulia adquirió una dimensión mítica en los años cincuenta, cuando todos los que eran y todos los que aspiraban a ser se apretaban en sus bancos y sorbían de sus tazas. Gente como Umbral, Cela o Benet se han encargado de mistificar su nombre. La realidad, según Ana María Matute, podría haber sido diferente:
Estaba lleno aquello de mangantes, de lázaros, vagos, sinvergüenzas de todo tipo, gente sin el menor interés. [El Café Gijón] era una cosa muy pequeña, muy provinciana, y en el fondo muy mezquina. Un pequeño mundo muy casposo, lleno de envidias, de resentimientos. Como un casino de pueblo, con muchos viejos. Y con aquellos horribles escritores fascistas… [García Serrano, Sánchez-Mazas o Eugenio Montes]
La propia Matute admite que sus recuerdos están impregnados de su propia insatisfacción personal respecto a los años cincuenta (su primer marido, apodado llamativamente ‘El Malo’, su alejamiento de Barcelona…). Sin embargo el retrato del Gijón que pinta no se aleja mucho de los oscuros cuadros de mediocridad y miseria que nos han dejado los escritores de la posguerra.
A pesar de su cruda realidad, nadie podrá negarle al Gijón la virtud de haber servido de crisol para tantos escritores, aunque fuera para echar pestes mutuas. El testimonio de Matute y otros personajes puede encontrarse en el libro Ronda del Gijón. Una época de la historia de España de Marcos Ordóñez. También podremos oir a un gran guionista, Rafael Azcona, explicar sus primeras impresiones sobre el cine: le enfadaban las películas americanas, aquellas en las que la gente vivía demasiado bien.
Vía | Yahoo! Noticias
Más Información | Ana María Matute en EPdlP, Fotos de época del Café Gijón en la web de José García Nieto
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