
Eso es lo que han debido responder la mayoría de los niños que han participado en un estudio llevado a cabo en Londres por la organización National Literacy Trust, que ha intentado ver los hábitos lectores entre chicos de ocho a diecisiete años. El resultado desde luego no parece muy bueno, ya que uno de cada seis alumnos afirma que no leen ni un libro al mes. Pero aún hay más, ya que menos de la mitad afirman que leen uno al mes fuera de clase.
Sin embargo, lo que sí se ha puesto claramente de manifiesto entre los 18.141 alumnos que han formado la muestra, es que su lectura, o más bien, su exposición a la palabra escrita, llega en forma de mensajes de texto, correos electrónicos o redes sociales tipo Facebook. Esto que incluso nos puede parecer normal en los tiempos que corren, crea un gran problema, y es que los chicos llegan a la edad adulta con graves problemas de comprensión de lo que leen.





Este es un libro de veras extraño y original. A pesar de su subtítulo, “el sorprende poder de las redes sociales y cómo nos afectan”, que acaso parece un gancho para jóvenes geeks, este libro no habla de Facebook o MySpace. Al menos no de la forma que podáis imaginar.


