Acaba de concluir la restauración de la casa de campo de Agatha Christie en Devon (Inglaterra) que, por fin, este fin de semana abre sus puertas a los visitantes.
Cuando en 2005, tras la muerte de la hija y del yerno de la escritora, el National Trust (organismo que se dedica a la conservación del patrimonio británico) se hizo cargo de la mansión Greenway, ésta se encontraba en muy mal estado de conservación, con el tejado terriblemente dañado y una pared a punto de desplomarse. El trabajo de recuperación ha costado unos 6,4 millones de euros y los voluntarios que se han prestado a colaborar han invertido casi 10.000 horas. Si bien fue donada al National Trust en el año 2000, hasta fechas recientes sólo se había tenido acceso al jardín.
Robby Brown, administrador de la propiedad, afirma:
Ha sido una labor enorme y costosa restaurar la casa y el jardín, pero espero que los visitantes disfruten como lo hicieron otros dueños, como lugar de vacaciones familiar en el que había reuniones para gozar el interés por los jardines, el amor por los viajes, la literatura y la música.

Un ejemplar del libro escrito por 
