
No ha de ser fácil la vida para Roberto Saviano, como tampoco debe serla para Salman Rushdie, probablemente los escritores contemporáneos más emblemáticos por las persecuciones y amenazas que pesan casi literalmente sobre sus cabezas.
Para Saviano la persecución es por parte de la mafia luego de que publicara su obra Gomorra en la que narra, con ‘pelos y señales’ y nombres propios a la Camorra siciliana cuyos miembros no vieron con especial simpatía el éxito de este libro porque daba demasiado datos de sus operaciones y les daba mucha visibilidad.
La noticia es que el sábado pasado, y en medio de estrictas medidas de seguridad, el escritor nacido en Nápoles el 22 de septiembre de 1979, presentó una vez más su nuevo libro titulado Vieni via con me. La presentación fue en Milán en una librería del grupo Feltrinelli, editores del libro y es una entre muchas que ya ha hecho el polémico autor quien se manifestó especialmente conmovido por la oportunidad de estar cara a cara con sus lectores.

Con el estreno de la adaptación cinematográfica a cargo de Matteo Garrone y la reciente edición en formato bolsillo, la novela de Roberto Saviano está en el punto de mira de buena parte de los lectores de nuestro país. Como ya sabréis, la publicación de este libro que desvela los entresijos de la mafia napolitana le ha valido a su autor ser objeto de amenazas de muerte que lo obligan a llevar una escolta constante.
Roberto Saviano, el autor de la dramatización novelesca sobre la Camorra napolitana Gomorra y actualmente bajo máxima seguridad tras desarticularse un plan para asesinarlo, ha sido elegido la estrella de 2008 por la edición italiana de Rolling Stone. Gomorra ha sido un éxito rotundo en Italia tanto en su versión literaria como cinematográfica y ha puesto al país cara a cara con sus vergüenzas, obligándole a afrontar socialmente por primera vez el crimen organizado. Además su condicion de amenazado le ha valido a Saviano el apoyo de personalidades como Salman Rushdie, Umberto Eco o Ian McEwan.
Mucho hemos recorrido desde los juicios por obscenidad pública que tuvieron que afrontar Flaubert por Madame Bovary (dignamente ganado) y Baudelaire por Las Flores del Mal (bochornosamente perdido), pero ser escritor hoy en día no está extento de riesgos. Los siguientes temas sólo deben ser abordados por profesionales rigurosos concienciados de las implicaciones de su trabajo, o por gente ansiosa de una publicidad instantánea aún a costa de su integridad económica o física.