
Como señalábamos en un post anterior, en el teatro la interrelación entre el texto y la representación es evidente: el texto está presente en el interior del espectáculo en forma de voz, cobrando una doble existencia, ya que precede a la representación y la acompaña.
Traigo aquí una frase del escritor, ensayista y semiólogo francés Roland Barthes, que señalaba que el teatro es un lenguaje heterogéneo constituido de sistemas significantes diversos que se combinan constituyendo
une espèce de machine cybernétique, une véritable poliphonie informationelle, et c’est cela, la théatralité: une épaisseur de signes (‘Essais Critiques’, 1964).

