
Encontramos aquí todos los ingredientes comunes en las novelas de Wilkie Collins: Amor, celos, traición, herencias familiares… Unos magníficos componentes que dan como resultado una historia que puede que no sorprenda, pero que no defraudará a los seguidores del gran escritor británico.
La historia comienza en alta mar, donde Sir Graybrooke, acompañado por su hija Natalie y su hermana han sido invitados por el Capitán Richard Turlington a pasar las vacaciones en su barco, y así aprovechar los saludables aires marinos para que la muchacha se recupere de una dolencia leve. Les acompaña en este viaje el primo de Natalie, Launcelot Linzie, que también es el médico personal de la joven.

