'El puente de los sueños y otros relatos' de Junichiro Tanizaki

Hacía mucho tiempo que deseaba leer algo de Junichiro Tanizaki. De hecho, hace meses que ocupa un lugar en mi estantería La madre del capitán Shigemoto, aunque por algún motivo u otro nunca me decido por él. Pero un regalo de mi novia me trajo El puente de los sueños y otros relatos, un libro con varios relatos de Tanizaki, y a éste sí que no he podido resistirme. Ya sabéis que los relatos suelen ganarme fácilmente y si puedo elegir empezar a leer a un autor por un libro de este tipo, mucho mejor.
En cambio el resultado no ha sido todo lo bueno que yo esperaba, creía que este autor me iba a gustar mucho, los autores japoneses suelen hacerlo, me gusta la forma sosegada y tranquila que tienen casi todos a la hora de contarnos una historia. Y si bien es cierto que Tanizaki no es una excepción en la forma de narrarlas, falla en el fondo mismo, ya que no consigue que nos interesen las historias que forman este libro de relatos. A excepción (¡y vaya excepción!) de El ladrón.
El libro lo componen un total de cinco relatos, si bien es cierto que El puente de los sueños podría considerarse una novelita corta de las que últimamente suelen publicar en solitario algunas editoriales. Así que a la editorial Siruela hay que agradecerle el hecho de que lo acompañe con otros cuantos relatos que hagan más apetecible hacerse con él.



Los trenes del verano es una novela juvenil, aunque, como reza la frase de presentación de la colección a la que pertenece, está dirigida a lectores “de ocho a ochenta y ocho años”. Y es que José María Merino (La Coruña, 1941) es un peso pesado de las letras (Premio de la Crítica 1986) que ofrece siempre, tanto en sus obras para adultos como para jóvenes, múltiples niveles de lectura.
Cada vez es más frecuente encontrarse a artistas que no “caben” en una sóla rama del arte. Luis Eduardo Aute es uno de esos rara avis que cabalgan entre la poesía y la música sin que ninguna de las dos quede comprometida con la otra. Y no sólo se dedica a dejarlo plasmado en una extensa discografía, sino que también se atreve con híbridos (o “libro-bichos”, como él los llama) como este AnimaLhito.