Ante la proliferación de las primeras novelas por entregas que, previa suscripción, son remitidas a través de mensajes de texto, SMS, a un terminal de teléfono móvil, muchos puretas se están llevan las manos a la cabeza. Es natural, la misma conmoción recorrió a quienes asistieron al fin de la oralidad y el principio de la escritura, o el fin de la música en directo y el principio de la música enlatada.
Platón, por ejemplo, creyó que la memoria de los hombres se debilitaría si el arte de la escritura se extendía demasiado. Imaginad lo que hubiera pensado con el auge de la imprenta.
Los cambios son así, dan miedo. Y nos encanta comparar, sobre todo bajo el prisma de “el pasado siempre fue mejor”. Ahora, un poco, todos somos como Platón, ante los SMS y la tecnología digital en general.

Microblogging, nanoblogging y lifestreamig son al menos tres conceptos que se han transformado en herramientas cotidianas para quienes nos relacionamos y trabajamos en la red. Todas ellas consisten en el uso de pequeños bloques de texto compartidos en Internet y que son mensajes concentrados de sentido. 
Desde el 9 de abril quedó abierta la convocatoria para el II Concurso Literario de Hiperbreves Movistar. La convocatoria, que estará abierta hasta el 20 de mayo, dice lo siguiente:
Ya no suena muy original el título de este post porque la fórmula de literatura por mensajes móviles empieza a ser más común que hace unos meses. Sin embargo, lo interesante de esta noticia es que se trata de una novela escrita toda basándose en el formato de sms y acaba de ser publicada en Finlandia. 
