
De vez en cuando salen a la venta libros llamados a convertirse en auténticos bestsellers. Puede que sus inicios sean modestos o incluso ignorados, pero después, poco a poco y gracias sobre todo al boca a boca de los lectores se acaban convirtiendo en el libro más vendido durante mucho tiempo. Ejemplos tenemos tanto extranjeros, como El niño del pijama de rayas, o patrios, como El bolígrafo de gel verde o El tiempo entre costuras. Algo así está empezando a ocurir con Lazos de humo de María Iglesias, un libro que con apenas un mes en nuestras librerías ya empieza a despuntar. Lo publica Temas de hoy y su precio es 22,50 euros.
¿Qué ofrece ‘Lazos de humo’? Pues de todo un poco. Nos encontramos con la historia de Germán Díaz Sánchez, nacido en 1871 en una aldea cántabra y que pronto emigrará a Cádiz para buscarse una vida mejor. Allí comenzará a trabajar como carbonero y conocerá a diferentes personajes que le animarán a que busque su futuro. De esta manera y tras muchos avatares estudiará Derecho en Sevilla con la intención de defender a otros de las propias injusticias que él ha tenido que sufrir. Sin embargo, tanto su círculo profesional como la nueva sociedad que le rodea le hará pagar caro su atrevimiento… Amor, aventuras, revoluciones sociales y económicas, la historia de Germán no es sino la del siglo XX, un siglo en el que la sociedad cambió para siempre.



Este libro es fruto de una interesante iniciativa de varios profesores de Filosofía de diversas universidades. Con Alexander George al frente, estos profesores pusieron en marcha la web 
Cuando contemplo los stands de libros de no-ficción de una gran superficie no puedo evitar una sensación de déja vu. Tengo la impresión de que desde hace tiempo sólo se producen o biografías de personajes más o menos notorios, o libros políticos. Y no generalmente de teoría o ciencia política, sino más bien de ese mejunje entre ideología y comunicación de masas que ha dado lugar a todo un género superventas: España va mal, o en palabras del showman: La que está liando Zapatero.