“Hola. Este es Arthur C. Clarke hablando desde mi casa en Colombo, Sri Lanka.
A medida que se acerca mi noventa cumpleaños, mis amigos me preguntan qué se siente al completar noventa agostos alrededor del mundo.
Bien, en realidad no me siento ni un día más viejo de los 89. Por supuesto, algunas cosas me recuerdan que cuento como ciudadano de la tercera edad. Como dijo Bob Hope una vez: Sabes que te estás haciendo viejo cuando las velas cuestan más que la tarta.
Me siento ahora perfectamente feliz apartándome y viendo cómo evolucionan las cosas en la Tierra . Pero vivir tanto tiempo también tiene un lado triste. La mayoría de mis contemporáneos y viejos amigos ya se han ido. Sin embargo, dejaron tras de sí muchos valiosos recuerdos en mi memoria.
Ahora paso una buena parte de mis días soñando con los tiempos pasados, presentes y futuros. Como intento sobrevivir con quince horas diarias de sueño tengo mucho tiempo para disfrutar de sueños vívidos. Estar completamente en una silla de ruedas no le impide a mi mente recorrer el universo. Al contrario.

