El Times saca a Tintín del armario (con polémico resultado)
¿Otra vez a vueltas con lo de que si Tintín entiende o no entiende? Pues sí, y la disputa ha escalado a nivel de guerra de prensa transnacional entre Inglaterra y Francia. Este miércoles el columnista de The Times Matthew Parris publicaba, bajo el titular Por supuesto que Tintín es gay. Pregúntale a Milú los motivos que según él demostraban irrefutablemente las inequívocas conductas homosexuales del personaje con ejemplos extraídos de sus álbumes.
Quien ha recogido el guante es el diario conservador francés Le Figaro. El argumento que esgrimen es otro habitual: que en el mundo de Tintín no existe la sexualidad como tal ya que es una proyección del de la infancia. En realidad todos los personajes de Hergé son niños. De paso aprovechan para devolvérsela a Parris acusándole de proselitismo: para un homosexual reivindicar a Tintín como uno de los suyos debe de ser una deliciosa venganza.
No es la primera vez que The Times nos sorprende con una lista estrafalaria, escogida más por su potencial polémico que por su rigor. Pero precisamente por dar pie al debate (y arrancarnos alguna sonrisa, espero) transcribimos aquí las razones por las que Parris asegura que Tintín es positivamente, innegablemente, perdidamente gay.
1- No sabemos nada de su pasado, de sus padres o su familia. Según Parris es muy común que un joven homosexual bloquee sus relaciones afectivas con la familia que le ha rechazado y finja que no existen. Vale, es un opción, pero no es desde luego la única. Por ejemplo, los padres de Tintín podrían haber sido perfectamente tolerantes y cosmopolitas y haber sido asesinados por Voldemort.
Terrible cinturón de castidad el que los herederos de la obra de
Las Aventuras de Tintín, compuestas por 23 tomos, tienen su final en el mediocre Tintín y los Pícaros, un relato sobre un golpe de estado en una república ficticia de Sudamérica. Pero existe una obra olvidada por el gran público que quedó huérfana tras la muerte por leucemia de su autor, Hergé.
Nos encontramos en 2007, que entre otras cosas, es el año del centenario del nacimiento del belga
No paran de lloverle palos al cómic más conflictivo de Hergé, Tintín en el Congo. Si hace unas semanas nos contaba
Los habituales recordaréis el artículo de mi compañero
Tintín abandonó sus prejuicios al mismo tiempo que Hergé, nos dice Pierre Godin, su último biógrafo. Y es que ni siquiera la celebración del centenario de Georges Remi (Hergé) es capaz de despejar las contradicciones y los claroscuros que dominaron la vida de un autor mucho más torturado de lo que su obra deja entrever. Forzado a una educación católica, empleado por un diario de ultraderecha y aceptando trabajar en diario adictos al régimen nazi, Hergé se labró en los primeros años de su carrera una fama de colaboracionista que nunca conseguiría dejar atrás, a pesar de la consagración de su personaje como héroe nacional. Lo cual exige no poco de indulgencia hacia un Tintín que en sus comienzos tenía poco de personaje neutro infantil.
Mi compañero Paolo me ha recordado con su entrada sobre Tintín que el próximo día 22 de mayo se cumple el I Centenario del nacimiento de Georges Rémi, más conocido como Hergé.
Esta es una de la maneras más curiosas con las que se va a homenajear a Tintín y a su papá con motivo del centenario de Hergé (Bruselas, 1907-1987): otorgándoles el privilegio de ser los perfiles representados en la primera moneda de 20 euros. Las celebraciones comenzarán oficialmente el próximo lunes pero la “tintinmanía” se está haciendo sentir en todo el mundo.