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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 08:34:00 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Retrato robot de Haruki Murakami según The Times]]></title>
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      <pubDate>Wed, 06 Aug 2008 22:10:52 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image3840 alt=kafka-orilla.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2008/08/kafka-orilla.jpg" /><em>(Nota: este decálogo va seguido del subtítulo &#8216;Los datos clave del escritor más cool del mundo actual&#8217; por lo que se aconseja mantener una escéptica distancia con respecto a la intencionalidad del autor)</em></p>

	<p>1. Murakami divide a la gente. Básicamente entre quienes le consideran un clásico contemporáneo y quienes no. En el año 2000 los miembros de un programa literario de la televisión alemana (<strong>Das Literarische Quartett</strong>) tuvieron un enfrentamiento tan agrio sobre Murakami que uno ellos dimitió tras 12 años en antena. El enfrentamiento está exarcebado en su Japón natal, en el que multitud de jóvenes se matriculan en la Universidad de Waseda con la esperanza de acabar en la residencia descrita en <strong>Tokio Blues (Norvegian Wood). </strong>La crítica institucional lo considera en cambio un escritor pop sobre-occidentalizado, prefiriendo a auténticos vernáculos como Tanizaki, Kawabata o el gran aborrecido de Murakami, Mishima.</p>

	<p>2. Murakami tiene una gran influencia. No sólo sobre sus compatriotas, y no sólo en la literatura. El autor es reconocido como la inspiración en cuanto a argumento y estilo para la película <a href="http://www.blogdecine.com/2007/12/13-que-le-dice-bill-murray-a-scarlett-al-oido">Lost in translation de Sofía Coppola </a>. También inauguró la tendencia sinestésica en varios autores contemporáneos de titular sus novelas con nombres de canciones, preferiblemente de los Beatles.</p>

	<p>3. De sus libros no saldría una buena sinopsis para una película (de ahí Lost in Translation, me permito añadir). El Times considera a Murakami la lectura requerida para todo adolescente angustiado. Murakami mezcla lo mundano (como minuciosas descripciones de prepartivos de comida) con lo fantástico. Sus protagonistas suelen ser personales normales intentando salir adelante en la vida hasta que una etérea presencia masculina les endereza hacia el camino correcto. A veces literalmente.<a name="more"></a></p>

	<p>4. Murakami está divido con respecto a su patria (el sentimiento es mutuo con el punto 1). Las referencias a la cultura japonesa, exceptuando lo gastronómico, son escasas y hasta superficiales en su obra. Sus citas son anglosajonas, lo que no deja de sorprender sabiendo que sus padres eran profesores de literatura clásica nipona. En 1988, aterrado por el éxito de Tokio Blues (Norvegian Wood), abandonó Japón. Hoy dice: <em>Antes quería ser un escritor expatriado. Pero soy un escritor japonés. Este es mi suelo y estas mis raíces. No puedes escapar de tu país.</em></p>

	<p>5. Murakami regentó un club de jazz. En concreto desde el final de sus años universitarios hasta que pudo vivir de sus libros. Podría pensarse que era un entorno ideal para el fermento literario y un paraíso para el melómano. En realidad Murakami lo odiaba. <em>Cuando tenía el club, estaba detrás de la barra, y mi trabajo era el de dar conversación. Lo hice durante siete años, pero no soy una persona parlanchina. Me juré a mi mismo que cuando saliera de ahí sólo hablararía con gente con la que realmente quisiera hacerlo.</em> A razón de esto hoy en día no concede entrevistas en radio o televisión.</p>

	<p>6. Murakami se lo debe todo al beísbol. Una calurosa mañana de 1978 el autor contempló como un jugador de los Yakult Swallows bateaba un home run a los Hiroshima Carp. En ese preciso instante Murakami decidió que escribiría una novela. <em>Fue una sensación cálida. Aún la siento en el corazón.</em> La novela, escrita en el tiempo libre que le dejaba el club, fue la ópera prima de Murakami, <strong>Hear the Wind Sing</strong>. El manuscrito ganó el primer premio de la revista literaria Gunzo, pero Murakami la considera presuntamente errática y primeriza y se ha negado a sacar una edición en inglés.</p>

	<p>7. A Murakami le gustan los gatos. ¿Una prueba? Su club de jazz se llamaba Peter Cat. Los gatos aparecen profusamente en su obra habitualmente como preludio de que algo raro está a punto de suceder. En <strong>Crónica del pájaro que da cuerda al mundo</strong> es un gato el que inicia la surrealista cadena de eventos. En <strong>Kafka en la orilla</strong> se trata de un enfermo mental que adquiere la capacidad de comunicarse telepáticamente con los felinos, lo que le conducirá en última instancia a salvar el mundo.</p>

	<p>8. A Murakami le gusta mucho la música. Cuando no tiene que vivir de ella, se entiende a partir del punto 5. La referencia a los Beatles es sólo la punta del iceberg. En la obra de Murakami suenan Nat King Cole, los Beach Boys, Rossini, Beethoven, la Flauta Mágica de Mozart o Vivaldi. Murakami trabajó en una tienda de discos durante sus años universitarios, tal y cómo lo hace el personaje de Tokio Blues (Norvegian Wood). Un visitante aseguró contado más de 7.000 vinilos en su hogar. Más aún, <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/01/28-murakami-aprendiendo-a-escribir-a-ritmo-de-jazz">escribe a ritmo de jazz</a>.</p>

	<p>9. A Murakami le gusta un montón correr. Aunque lo del culto al cuerpo es más cosa de su enemigo Mishima, el último libro de Murakami se titula <strong>What I Talk About When I Talk About Running</strong> (&#8216;De qué hablo cuando hablo de correr&#8217;), consistente en una reminiscencia de su vida a través del deporte. Empezó a correr a los 33 años para perder peso tras deár de fumar y un año después ya corría la maratón. Ha corrido la auténtica maratón en Grecia (pero al revés, saliendo de Atenas para no pillar atasco). En 1991 corrió la maratón de Nueva York en 3hr 27min. Quiere que su epitafio sea &#8220;al menos no caminó nunca&#8221;.</p>

	<p>10. Murakami es un romántico. Y si esto no es el meollo de la cuestión no sé que puede ser. El tema de Murakami es ante todo el amor, revelado con un sentimiento de maravilla y turbación, encarnado en la unión con mujeres exquisitas y etéreas, en encuentros eléctricos de delicada pasión. Todo, habitualmente, para precipitar en inexorable tragedia. El propio Murakami lleva casado desde que terminó la universidad pero su descripción del matrimonio tiene poco de cuento de hadas. <em>Al contrario que a mi mujer, a mi no me gusta la compañía. Llevo casado 37 años y a menudo es una batalla. Estoy acostumbrado a estar sólo. Y me gusta estar sólo.</em></p>

	<p>Vía | <a href="http://entertainment.timesonline.co.uk/tol/arts_and_entertainment/books/article4352966.ece?token=null&#38;offset=0&#38;page=1">Times online</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/haruki+murakami">Haruki Murakami</a></p>


 ]]></description>
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    <item>
      <title><![CDATA[Tres recomendaciones asiáticas]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/04/18-tres-recomendaciones-asiaticas</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2008/04/18-tres-recomendaciones-asiaticas</guid>
      <pubDate>Fri, 18 Apr 2008 17:11:39 GMT</pubDate>
      <author>Jaime Valero</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image3095" src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/haiku11b.jpg" class="derecha" alt="Literatura asiÃ¡tica" />En los últimos años, los países asiáticos están dejando huella en expresiones artísticas como el cine, la música y la literatura. China, Japón, Tailandia, empiezan a despuntar y a romper esas barreras que los hacían extraños a los ojos occidentales. Hoy somos muchos los que nos fascinamos ante su peculiar visión del mundo y de cuestiones como la sexualidad, la moral o incluso el suicidio (que por lo visto, en Japón es una práctica que alcanza cifras notables).</p>

	<p>Todos hemos oído hablar alguna vez, por ejemplo, de los <strong>haikus</strong>. Esos breves poemas japoneses que, en palabras de quienes los cultivaban durante el siglo XVII, retratan &#8220;simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento&#8221;. De esta época es <strong>Uejima Onitsura</strong>, que escribió:</p>

	<p><blockquote><p>Sueños sin rumbo;<br />
en páramos quemados,<br />
la voz del viento.<br />
</p></blockquote></p>

	<p>Más recientemente, también hemos podido oír la historia de <strong>Yukio Mishima</strong>, que se suicidó haciéndose el <strong>hara-kiri</strong> en un cuartel del ejército para mostrar su repulsa ante una sociedad decadente moral y espiritualmente. Su legado quedó recogido en la obra <strong>Confesiones de una máscara</strong>.</p>

	<p>Sin embargo, mi intención no es hacer un repaso de la literatura asiática, porque no tengo el espacio ni los conocimientos necesarios. Mi aportación va encaminada a recomendar tres obras que iniciaron a mi paladar en las letras orientales.<a name="more"></a></p>

	<p><img id="image3096" src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/tokioblues.jpg" class="izquierda" alt="Tokio Blues" /><strong>Haruki Murakami &#8211; Tokio Blues</strong><br />
Esta fue la primera novela que leí de este autor, que ahora está teniendo un gran éxito entre el público con su obra más reciente, <strong>Sauce ciego, mujer dormida</strong>, su primera recopilación de cuentos. En Tokio Blues se nos cuenta la historia de <strong>Toru Watanabe</strong> quien, tras escuchar una canción de los Beatles que hace las veces de magdalena de Proust, recuerda su juventud, su paso por la Universidad y su relación con dos chicas: <strong>Naoko</strong> y <strong>Midori</strong>.</p>

	<p>La novela desprende emociones a cada página. Al leerla recibes la herencia de un joven sensible que observa el mundo exterior con mirada huraña, que sufre las inevitables pérdidas que acarrea el paso del tiempo; todo ello mientras acaricias la piel pálida y suave de sus dos amantes. Es un retrato pensado para que nos sintamos identificados y, quizá, algo menos solos que su protagonista. Una joya literaria fría y melancólica, aunque no pierde la oportunidad de hacernos sonreír con sutiles muestras de humor.</p>

	<p><img id="image3097" src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/mu%C3%B1ecapekin.jpg" class="izquierda" alt="La muÃ±eca de PekÃ­n" /><strong>Chun Sue &#8211; La muñeca de Pekín</strong><br />
Se trata de una novela autobiográfica que su autora escribió entre los 14 y los 17 años. A pesar de su juventud, sus inquietudes y experiencias conformaron una obra digna de atención. En ella cuenta los años de rebeldía por los que todos pasamos alguna vez y describe una China de finales de los 90 cada vez más abierta al resto del mundo.</p>

	<p>En su caso, las relaciones con el sexo opuesto también son difíciles; no faltan los desengaños, pero tampoco la emoción propia de quien empieza a descubrir a los demás. También está presente su pasión por la música, en especial el punk, una influencia inglesa y norteamericana que ningún régimen ha conseguido reprimir. El texto compila las tripas de una chica que toma la palabra que nadie quiso darle nunca en su vida cotidiana. El reflejo de una chica inquieta que recorre Pekín tratando de buscarse, pero que bien podría haber sido londinense, parisina o madrileña. Una obra cargada de rabia, sensibilidad y sinceridad a partes iguales. Paradójicamente, el libro está prohibido en su país de origen.</p>

	<p><img id="image3100" src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/azul.jpg" class="izquierda" alt="Azul casi transparente" /><strong>Ryu Murakami &#8211; Azul casi transparente</strong><br />
Otro Murakami, nacido tan sólo tres años después que Haruki y con el que comparte el carácter generacional y melancólico de sus obras. Hay que decir, eso sí, que la escritura de Ryu es mucho más gélida, como ese ojo de cámara del que hablan los estudiosos. Escribió Azul casi transparente con veinticuatro años, una novela también autobiográfica.</p>

	<p>Los protagonistas son un grupo de jóvenes que coquetean con el sexo, las drogas y las relaciones con la misma indiferencia y la misma mirada muerta que ponen los pelos de punta en las películas de terror asiáticas. El estilo es sencillo y directo, sin eufemismos que suavicen ciertas realidades que a muchos no les gustaría conocer. Nada impide, eso sí, que este estilo descarnado resulte irresistiblemente hermoso.</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.librosypoemas.com.ar/literatura_asiatica.html">Links sobre literatura asiática</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/haruki+murakami">Haruki Murakami</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/04/03-pequenos-grandes-poemas-en-la-red-el-haiku">Haikus, pequeños grandes poemas en la red</a></p>


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