A Todorov se le reconoce como gran aportación a la Teoría de la Literatura su Introducción a la literatura fantástica de 1970, quizás porque es es la obra que mejor condensa en un brevísimo espacio las ideas para llegar a definir lo que es el fantástico literario. Para empezar, Todorov descarta que la literatura fantástica sea un género, por mucho que lo utilicemos como tal. El fantástico se puede manifestar en cualquier tipo de obra y ocurre cuando el lector es incapaz de descartar completamente lo inverosímil. Esta es su definición:
La ambigüedad se mantiene hasta el final de la aventura: ¿Realidad o sueño? ¿Verdad o ilusión? De este modo nos vemos arrastrados al corazón de lo fantástico. El fantástico ocupa el tiempo de esta incertitumbre. Desde el momento que escogemos una o la otra, abandonamos lo fantástico para entrar en un género vecino, lo extraño o lo maravilloso. El fantástico es la duda experimentada por un ser que sólo conoce las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural.
Lo fantástico es según Todorov un espacio en equilibrio entre lo extraño, pero realista, y lo maravilloso. Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe están el ámbito de lo extraño. Por truculentas que sean las soluciones a las que llega el agudo Auguste Dupin, todas entran dentro de lo excepcional pero posible. El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde es completamente maravilloso, por el contrario, ya que todo gira entorno a un fórmula alquímica y por ende mágica. Pero leamos La caída de la casa de Usher y busquémosle una explicación. ¿Accidente fortuito o vengativo regreso de la muerte? La técnica del relato atrapa al lector en una duda sin resolver y lo sumerge en el reino nebuloso de lo fantástico.

Este es uno de esos premios acerca los cuya pertinencia no se puede tener duda, independientemente de la cercanía o no que se tenga con el pensamiento del autor.
Tzvetan Todorov (1939) es uno de los últimos grandes críticos estructuralistas que sigue en activo. A lo largo de cuarenta años sus trabajos han versado sobre la linguística y las teorías de las artes y la literatura, así como los estudios coloniales y la historiografía. Todorov estuvo en Barcelona la semana pasada para presentar sus dos ultimas obras, un ensayo llamado La literatura en peligro y Los aventureros del absoluto, un libro dedicado a la reflexión sobre la belleza y la obsesión a partir de la vida de tres creadores: Oscar Wilde, Rainer Maria Rilke y Marina Tsvietáieva.