Este fin de semana se ha celebrado el Bloomsday o día de Bloom para conmemorar el 16 de junio, jornada durante la que el protagonista del Ulises de Joyce recorre Dublín en su singular odisea. Seguro que seguir el itinerario de Bloom por la ciudad irlandesa resulta mucho más sencillo que hacerlo a través de las páginas de la obra que le da vida.
Ya hemos hablado en alguna ocasión de la dificultad que entraña esta inmensa historia, y de cómo, a pesar de ser un libro que mucha gente posee, pocos son quienes concluyen su lectura. Ahí me incluyo. Nuestro compañero Sergio me pone sobre la pista de una guía que sacó hace un tiempo la Cadena Ser para ayudar al lector a afrontar la lectura completa del Ulises.
Hay que armarse de paciencia, pues entre las recomendaciones para antes de su lectura encontramos las siguientes: leer la Odisea de Homero, la Biblia, aprender algo de latín y griego, además de inglés o gaélico si es posible. Un acercamiento al tema del Ulises, a su técnica narrativa y a la figura de Joyce pueden ayudar a perder ese miedo… Aún así, advierten de que hará falta leer unas 300 páginas de la obra antes de meterse en ella.
Bueno, menos mal que no hablan de leer la Odisea en versión original… Creo que ahora me da más miedo retomar esta lectura pendiente.
Vía | HistoryNext: Guía para perder el miedo al ‘Ulises’ de Joyce
Sitio Oficial | Cadena Ser
En Papel en Blanco | Bloomsday: recreando el periplo de Leopold Bloom

Hoy es 16 de junio y en todo el mundo se hacen celebraciones muy originales para celebrar el Ulises de James Joyce. Bloomsday, literalmente el día de Bloom, se conmemora desde el año 1954 y, por lo general resulta en una recreación ad hoc de la jornada del 16 de junio en la novela del escritor irlandes: representaciones de calle, paseos guiados, lecturas colectivas.
Confesar que hay libros que nos dejamos a medias a veces nos duele. Yo, como lector, confieso que alguna vez me dejo sin terminar alguna obra, aunque suelen ser pocas y las acabo con rapidez simplemente por una cuestión de superioridad: tengo que ganar la batalla, o vencedor o vencido.
La relación entre cine y literatura es estrecha desde el comienzo de la andadura de los fotogramas. Hoy día, las versiones cinematográficas de novelas constituyen gran parte del producto fílmico que se puede ver en las pantallas de todo el mundo.