Neus Arqués se preguntó por qué si hay tantos anuncios de prostitución masculina apenas hay mujeres que reconozcan usar sus servicios. ¿Qué es peor/mejor, pagar a un amante o acostarse con el novio de una amiga? Con estas ideas en la cabeza escribió Un hombre de pago, una novela sobre como las mujeres gestionan el deseo y la amistad.
Rosa tiene cincuenta años, una edad en la que las mujeres se vuelven invisibles. Su masajista le recomienda darle una alegría al cuerpo y contratar los servicios de un gigoló. Iniciará así una relación con Iván, un cubano que no ha podido encontrar trabajo como aparejador y ha tenido que dedicarse a estos menesteres.
Como a cualquier escritor nóvel le costó encontrar editorial y publicar el libro. Lo consiguió en Maikalili, una editorial pequeña que no podía darle mucha promoción. Pero Neus decidió aprovechar bien la mejor arma publicitaria que tenía a su alcance: Internet.

