Hace un tiempo, una de esas misteriosas casualidades del destino dejó en mis manos una edición alemana de Underground Sketchbook. El libro recopilaba una serie de dibujos y bocetos de Tomi Ungerer dirigidos a un público adulto con reflexiones sobre las relaciones humanas, la guerra y la sexualidad. Todos ellos matizados con el particular sentido del humor que también aparece, aunque algo más suavizado, en sus obras infantiles.
Tras indagar un poco, descubrí que el autor de estos dibujos que a veces resultaban tan crudos (apenas unas cuantas líneas contrastadas en ocasiones con potentes rojos que suelen representar sangre) lo era también de un libro que me enganchó mucho cuando era pequeño: Los tres bandidos.
Esta obra, escrita e ilustrada en 1961, cuenta la historia de tres ladrones que un día, al asaltar un carruaje, descubren que no contiene tesoro alguno. En su lugar, hay una niña pequeña, Tiffany, que cambiará la orientación de sus vidas. Recientemente, Hayo Freitag adaptó el libro a una película de animación.

