
Ayer tuvo lugar la entrega del I Premio de Literatura de la Unión Europea a doce nuevos autores procedentes de doce países europeos. El galardón nace bajo la premisa de poner de relieve la diversidad y la riqueza de la literatura escrita en Europa, así como descubrir y promover el trabajo de nuevos autores, especialmente fuera de sus países. Es organizado por la Comisión Europea, la Federación de Libreros Europeos, el Consejo de Escritores Europeos y la Federación de Editores Europeos.
En su primera edición los países y autores premiados han sido: Paulus Hochgatterer (Austria), Mila Pavicevic (Croacia), Emmanuelle Pagano (Francia), Szécsi Noémi (Hungría), Karen Gillece (Irlanda), Daniele Del Giudice (Italia), Laura Sintija Cerniauskaite (Lituania), Carl Frode Tiller (Noruega), Jacek Dukaj (Polonia), Dulce Maria Cardoso (Portugal), Pavol Rankov (Eslovaquia) y Helena Henschen (Suecia).

Por fin, después de tres años de espera,
Es difícil sacar dinero suficiente para vivir siendo escritor. Para Ramón de la Vega esta es la causa que explica que haya tantos escritores españoles que son funcionarios. Porque primero son escritores y luego funcionarios de la Unión Europea en Bélgica y Luxemburgo. Este grupo, que han propuesto llamar generación BeLux, se caracteriza por que sus miembros hablan tres o cuatro idiomas, conocen la actualidad literaria de varios países, y dedican la mayor parte del tiempo libre a su carrera literaria.
