
Todos conocemos a una de esas personas que todo lo ven maravilloso. Siempre ven el lado bueno de las cosas, nada les asusta y dan la impresión de que su día a día es un camino de rosas. Mucho me temo que yo no estoy entre ese grupo dotado con el don del optimismo, por lo que me vendría bien este libro que os muestro. Con el título Happy ya podemos intuir lo que nos ofrece, lo edita GeoPlaneta y cuesta 12 euros en una edición preciosa en formato mediano y tapa dura con sobrecubierta.
A medio camino entre el libro de autoayuda y la guía de viajes, ‘Happy’ hace un recorrido por todo el planeta, en busca de los secretos y recetas para encontrar la felicidad presentes en las culturas de todo el mundo. De Finlandia a Bután, pasando por Etiopía o Australia, aquí encontramos 55 maneras de ser más feliz. Algunas conocidas, como la ceremonia japonesa del té u otras sorprendentes como aprender a morderte la lengua en el Día de la Disputa chino. Una manera excepcional de conocer otras culturas y sus maneras de ser felices.
Acompañado de ilustraciones y fotografías, ‘Happy’ nos muestra que otra manera de vivir es posible, más feliz y alegre en estos oscuros tiempos de incertidumbre. Seguro que si miramos bien, cada día tenemos una razón para sonreír, y ojo, que yo soy la primera que tengo que aplicarme la lección. Un libro perfecto para regalar y regalarse, para ser un poco más felices cada día.
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En Papel en Blanco | Ediciones del Viento, los libros de viajes que siempre quisiste leer

Lugares que excitan nuestras retinas, que nos hacen creer de nuevo que en las hadas, los unicornios y el País de Nunca Jamás. Lugares que huelen a genciana, a lavanda, a malvavisco y a cualquiera de esas flores que todos estamos de acuerdo que huelen bien. Lugares donde también ocurren fenómenos literalmente mágicos, todavía más espectaculares que los mostrados en las películas con un gran presupuesto en efectos especiales. Lugares resplandecientes, como si fueran fragmentos caídos del cielo para deleitar nuestros sentidos, con superávit belleza, con esa belleza serena y sobrenatural que nuestro acervo cultural asocia al rostro de Cleopatra. Lugares feéricos, puros e intocados. Lugares oníricos y coloristas, como si se hubieran tragado un arcoiris.
Sí, los libros son importantes. Pero a menudo los grandes lectores confunden la función de los libros. Porque los libros no son más interesantes que la realidad sino que nos enseñan a registrar mejor la realidad, como ya esbocé en
Bill Bryson es uno de mis autores favoritos en muchos aspectos. Es uno de mis escritores de viajes favorito, por ejemplo. También es uno de mis divulgadores de ciencia favoritos. Y uno de mis historiadores favoritos. Incluso es una de las personas favoritas del mundo. He leído todo lo que ha publicado, y aunque es un autor prolífico, echo tremendamente de menos que lo sea mucho más.
Todavía me asombra cuando la gente repite algunos tópicos sobre Estados Unidos que un día se quedaron enquistados en su bagaje cultural y, quizá por la falta de viajes, la falta de cultura o la simple pataleta, no han conseguido actualizar.

