Hay motivos suficientes (en concreto un icono y una serie de novelas) como para darle a Walter Mosley esa confianza que, para horror mÃo, destnamos a veces a novelistas premiables. Mosley se mueve siempre, como sus personajes, en las corrientes alternas. Por eso hay que estar muy atentos a su entrada en la erotic fiction, Killing Johnny Fry ha sido aplaudida por Maxim Jakubowski en su reseña para The Guardian y anuncia que las claves están en la sumisión carnal y la redención de sus personajes.
Como el resto de sus novelas, claro.

