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América Maiakovski

En 1925, el poeta y agitador Vladimir Maiakovski realizó un viaje que le llevó de Moscú a Estados Unidos. Durante esos tres meses de viaje, Maiakovski describió sus impresiones particulares de aquella odisea americana, que empieza con sus días de navegación, el paso por La Habana y México, y finalmente su visita a Nueva York, Chicago y Detroit. Su diario de viaje no es sólo interesante porque sea el primer poeta soviético que visita el imperio capitalista, sino porque es curioso, por ejemplo, establecer relaciones entre el poema futurista que le inspiró Chicago y que escribió antes de visitar, y sus posteriores impresiones.

América, el libro que ha editado Gallo Nero, recoge las impresiones del poeta. Se trata de una lectura que vale la pena para apreciar esas consideraciones de una mentalidad tan opuesta al imperialismo norteamericano. En su visita a México, por ejemplo, Maiakovski se hace eco de la reivindicación postcolonialista en el arte mexicano:

La idea moderna del arte mexicano tenía su origen en el antiguo arte popular indio, abigarrado y tosco, y no en las formas imitativas y eclécticas importadas de Europa. (…) El deseo de Diego [Rivera] (…) es casar la antigüedad tosca, que tiene un fuerte carácter, con lo más novedoso de la pintura francesa moderna. (p. 29)

También en México tiene agrias palabras para la fiesta de los toros:

Lo único que lamentaba era que no fuese posible instalar ametralladoras entre los cuernos de los toros y enseñarles a disparar. (p. 35)

Pero sin duda lo más interesante del libro es su crónica de viaje en Norteamérica. Lo primero que capta el poeta es la sensación de deshumanización que le produce la ciudad. Luego, la imprecisa identidad norteamericana, disgregada en multitud de nacionalidades fusionadas, lo que se dio en llamar ‘melting pot’:

En la ciudad de Nueva York, hay 1.700.000 judíos, 1.000.000 de italianos, 500.000 alemanes, 300.000 irlandeses (…). Al final es un enigma: ¿quiénes son los estadounidenses propiamente dichos y cuántos son cien por cien estadounidenses?

Lo que más caracteriza al pueblo americano, para Maiakovski, es el consumismo: cómo un lector de periódicos ojea primero los anuncios y luego las secciones, cómo la burguesía es la creadora de toda una serie de productos populares que luego no usa, prefiriendo un comportamiento más aristocrático… Para el autor, una de las características de la americanidad (porque ésa es otra: la apropiación de Estados Unidos de la palabra América, que el autor también hace notar) es el culto al dolar y al éxito económico. Todo se valora en dólares:

Todo colegial de primer curso sabe que es el país del dólar. (…) Dios es el dólar, el dólar es el Padre, el dólar es el Espíritu Santo. (…) Acostumbran a los niños al negocio desde pequeños. Los padres ricos se alegran de que su hijo de diez años, olvidándose de los libros, traiga a casa su primer dólar ganado con la venta de periódicos: “Será un auténtico estadounidense”. (pgs. 87 y ss.)

Uno de los momentos más destacados del libro es cuando el autor visita la fábrica de Ford en Detroit. En Moscú se había recibido con grandes expectativas el libro de Ford y se pensaba que el sistema de trabajo fordista podía ser adaptado fácilmente al sistema socialista. Pero también hay sombras en el trabajo en cadena; Maiakovski lo constata al hablar con los obreros:

Tienes quince minutos para comer. Comes de bocadillo al lado de la máquina. (…) A la hora de pagar no se tienen en cuenta los fines de semana. (…) ¿Crees que no tenemos accidentes? Pues claro que sí. Pero nadie escribe sobre ellos jamás, y trasladan a los heridos y a los muertos en un coche normal de Ford (…). (pg. 130)

Es inevitable pensar aquí en la parodia del sistema de producción en cadena que Chaplin haría en ‘Tiempos modernos’, en 1936.

Finalmente, Maiakovski constata la dificultad de que se produzca una revolución del proletariado en EEUU. El mismo sueño del ‘American way of life‘ y del ‘selfmade man‘, enraízado tan hondo en la mentalidad estadounidense, es lo primero que lo impide:

La esperanza vana de una futura riqueza que se nutre con las historias bien pintadas de limpiabotas que llegan a ser multimillonarios (…) aplazan considerablemente cualquier tipo de de expectativas de explosiones revolucionarias. (pg. 138)

Portada AméricaA pesar de la necesaria imparcialidad del autor, la obra es interesante por el contraste de ideologías que ofrece. Leyendo el libro de Maiakovski no he podido evitar pensar en libros cercanos, como ‘Poeta en Nueva York’ de Lorca, o los poemas antiimperialistas de Rubén Darío. Una lectura sumamemente que ha publicado Gallo Nero y que os recomiendo.

América
Vladimir Maiakovski
Traducción: Olga Korobenko
ISBN: 978-84-937932-9-6
Rústica, 144 páginas. 16 €.

Más información | Ficha en Gallo Nero

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