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Especial Halloween: Mis cinco libros de terror favoritos

Especial Halloween: Mis cinco libros de terror favoritos
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Esta noche es Halloween o la Fiesta de todos los Santos, si no os queréis salir de lo patrio. Reconozco que a mí ya me pilla mayorcita eso de disfrazarme e ir puerta por puerta pidiendo caramelos, pero es cierto que cada año se ven más y más niños y más fiestas temáticas. Para mí Halloween se convierte en la excusa perfecta para comer chuches y ver pelis de miedo que, por cierto, hace tiempo que no veo ninguna…

Como muchos ya sabéis me gustan los libros de terror, especialmente el terror clásico, el de ruidos extraños, monstruos apenas vislumbrados, luces que se encienden en mitad de la noche y murmullos ininteligibles. Libros que lleven a mirar de reojo el pasillo en penumbra, ideales para leer un día tormentoso mientras un escalofrío te recorre la espalda. Y aunque no vaya a celebrar Halloween más allá de comerme alguna que otra chocolatina (ejem), sí quiero compartir con vosotros mis libros de terror favoritos. Quizás no sean los mejores, pero por una razón o por otra siempre van a estar en mi memoria. Ojo, no siguen ningún tipo de orden de importancia, es que soy así de caótica…

Drácula de Bram Stoker. Clásico entre los clásicos e igual podéis pensar que es un poco tópico, pero lo leí cuando tenía unos doce o trece años recomendado por mi padre, en una casa semi encantada (es una larga historia, os la contaré otro día) en una edición terrible, pero aún así me dejé llevar por la magia del vampiro más famoso de todos los tiempos. ¿Mi personaje favorito? Jonathan Harker, sin dudarlo. Su amor incondicional por Mina me parecía hiperromántico…

Objetos frágiles de Neil Gaiman. No es exactamente terror, es más bien algo que yo suelo denominar ‘chunguismo’. Y es que cuando lees sus relatos siempre te queda una sensación extraña, entre terror y tristeza. Lo leí por recomendación de un amigo, y no me arrepiento. Hace bastante que lo leí, y sin embargo de vez en cuando me asaltan recuerdos de algunos de los relatos, sin poder recordar los títulos. Eso sí, impresionante El día de los platillos volantes, una poesía que nos hace esbozar una sonrisa en medio del terror…

Un horror tropical y otros relatos de William H. Hodgson. Ya os hablé de este libro el año pasado, pero es que Hodgson se ha convertido en uno de mis autores favoritos y lo descubrí hace relativamente poco. Bendita la hora. Monstruos marinos, mares insondables, navíos impresionantes que en medio del mar se convierten en un simple cascarón… Una pasada, vamos. Si alguna vez has soñado pulpos gigantes y marinos valerosos, este es tu libro, sin duda.

En la cripta de H.P. Lovecraft. No digo que sea el mejor libro de Lovecraft, pero es el primero que leí, por lo que guardo un cariñoso recuerdo hacia él. Lo recuerdo perfectamente: lo compré en un supermercado, estaba en un centro comercial con mi hermana comprándonos ropa y acababa de cumplir dieciséis años. De repente, todo un mundo de terror inexplicable se abría a mi mente y, gente, fue como una iluminación. Después he leído mucho más de Lovecraft, pero esa primera impresión no la olvido.

El Horla y otros cuentos fantásticos de Guy de Maupassant. He dudado mucho a la hora de poner este último libro, pero finalmente ha ganado El horla. Será porque lo he releído hace poco o porque sus relatos estan llenos de ese horror decimonónico que tanto me gusta, pero el hecho es que Maupassant tenía que estar en esta pequeña lista. Sus protagonistas se enfrentan a fantasmas, asesinos y apariciones, a miedos terribles y locuras ajenas, con un estilo que ya no se encuentra hoy en día.

Sé que me dejo por el camino a muchos y muy buenos autores. Falta Poe, Bécquer o M. R. James. Algunos relatos de Dickens también me han estremecido. Falta Stevenson e incluso algún que otro relato de Ray Bradbury. Faltan libros más modernos como Una oración por los que mueren o Descansa en paz, en los que el terror se mezcla con la tristeza más profunda. Falta Ambrose Bierce y algún relatillo suelto de Stephen King, que aunque no es mi autor favorito ni de lejos, sí que es cierto que en alguna ocasión ha tocado alguna fibra sensible (Abuela es brutal, por ejemplo). Faltan muchos, y muy buenos, pero esta lista está confeccionada por el recuerdo y mis preferencias personales, y ya sabéis que los clásicos me pueden. Yo os he contado mis favoritos, ¿me contáis los vuestros?

En Papel en Blanco | Especial Halloween

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