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Las lecturas de Juliana para este verano

Las lecturas de Juliana para este verano
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Pues ahora es mi turno de brindar mis lecturas de verano y la verdad es que me uno al grupo que tiene a su alrededor altas pilas de libros esperando por ser leídos. Y no siempre los libros que me esperan por leer son novedades, de hecho, con frecuencia me descubro al comienzo de las vacaciones con un grueso volumen de algún clásico de esos que se deben leer pero que pospongo y pospongo por una u otra razón.

Dos que me acompañan siempre son El idiota (O 'El príncipe idiota', en algunas traducciones) de Dostoievski y El juego de los abalorios de Hermann Hesse. Pero ninguno de ellos estará esta vez en mi listado veraniego ya que más bien he decidido avanzar en la lectura de Los Buddenbrook de Thomas Mann, que ha esperado ya bastante a mi lado y no he sido capaz de terminar, no porque no me atraiga sino porque es un libro que tiene un ritmo que bien merece una dedicación total.

Otro libro que ya me he apartado para llevar en el bolso playero es El año del pensamiento mágico de Joan Didion, que me ha sido recomendado de manera ferviente por muchas personas. Un libro autobiográfico, que narra de una manera cruda y lúcida las experiencias de la novelista y periodista estadounidense luego de la muerte de su esposo, John Gregory Dunne y de la hospitalización de su única hija, Quintana. Me gustan de manera especial los libros autobiográficos y autorreferenciales como éste, así que estoy segura que lo disfrutaré a pesar de su crudeza (o precisamente por ella).

Por otro lado, hay un par de libros que me han hecho llegar colegas y amigos y que tengo mucho deseo de leer y ¿qué mejor momento que el de disfrutar de unos días soleados en el trópico caribeño para hacerlo?. Un par de deudas que zanjaré con placer (por lo que he podido hojear) tratando al mismo tiempo de matizar con un toque de lectura crítica. Me refiero, por un lado, al libro La muerte no huele a nada de Javier Martínez Madrid y, por otro, a La gema de Cubagua de William Navarrete.

Javier Martinez Madrid se define como escritor y periodista y adicto al jamón serrano. En Ambiente G pueden encontrar una reseña de su novela, pero ella me interesa de manera especial por la temática que aborda, que es la de la complejidad de las relaciones humanas y amorosas del protagonista pero, sobre todo, de su viaje interior que se inicia al momento de conocer la noticia de la muerte de su ex-pareja a causa de sida.

Por otro lado, debo confesar que novela de Navarrete me "atrapó" por el título, ya que incluye el nombre de Cubagua, la isla a la que llegó Colón en su tercer viaje a América y donde se fundó la ciudad más antigua de mi país, Venezuela y que dieron en llamar 'La villa de Santiago de Cubagua' pero de la cual apenas quedan pocos vestigios.

Para completar mi lista, me esperan el fascinante libro (ya no tan nuevo pero totalmente vigente) de James Surowiecki, Cien mejor que uno (Editorial Urano) que trata acerca de la sabiduría de las multitudes y que me interesa de manera especial por su aplicabilidad a los estudios de nuestras sociedades contemporáneas, "enredadas". Por último, la novela del argentino Ricardo Piglia, 'Blanco Nocturno' ganadora del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2011 que, de seguro, no tiene desperdicio.

Como ven, no me aburriré en estas vacaciones y al regreso (o antes, si alcanzo a llegar al teclado al salir del mar) tendré algunas cosas que contarles...

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