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Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (I)

Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (I)
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No cabe duda de que el mejor regalo para un lector es un libro, gran obviedad que puede facilitar pero también dificultar la buena voluntad de quien regala. Esto que puede parecer una contradicción no lo es tanto: con el “devoralibros” nunca tendrás que romperte la cabeza tratando de ser original con tu obsequio, pues siempre estará anhelando incrementar su biblioteca, mas si el lector es exigente (rasgo que debería ser natural a su condición), ay de ti como escojas algún “título maldito”. Por tanto, si tu idea es regalar libros a uno de estos especímenes, procura informarte bien o, de lo contrario, prepararte para su cara de circunstancia y, según casos, para entregarle el ticket (algo feo e incómodo).

Si no quieres meter la pata regalándole el último de Dan Brown a tu amigo o familiar shakespeareano, te proponemos una serie de accesorios para acompañar la lectura.

El marcapáginas, para no perder el hilo

Marcapáginas

No dudo del sentido romántico y entrañable de esa entrada de cine o del boleto del metro, pero siendo estrictos: ¿qué mejor punto de lectura que un objeto creado para tal fin? Ya lo comentamos hace unas semanas, hoy día la variedad de marcapáginas es infinita, en su diseño, en su material y en su coste económico. Los tenemos de cartón, de tela, de plástico, de metal, bordados, con abalorios, imantados, elásticos…, incluso los hay que señalan la línea exacta en que se interrumpió la lectura. Para todos los gustos y todos los bolsillos. Últimamente muchas librerías los comercializan en multitud de formatos, y si queremos ser originales y dotarlos de un sentido más personal podemos fabricarlos nosotros mismos.

El atril, su cuello te lo agradecerá

Atril

Mi vida de estudiante hubiera sido muy distinta de no contar con un atril y mi cuello, ya de por sí inconformista, hubiera sufrido el triple. Un buen atril facilita el estudio, las tareas de documentación y anotación y, por supuesto, la lectura de aquellos libros agrupados en la categoría de “peso pesado”. Es muy distinto sujetar con las manos ‘La metamorfosis’ de Kafka que ‘El Señor de los Anillos’, tres en uno y tapa dura. Podemos encontrar atriles rústicos, minimalistas, con separa páginas y luz incorporada e, incluso, en formato mesa para llevarse a la cama.

Cojín de lectura, por la ligereza del libro

Cojín de lectura

Si bien el atril facilita mucho la buena postura, no siempre es lo más cómodo, sobre todo si lo que nos apetece es leer en la cama o en el sofá. Todavía recuerdo que cuando leí ‘Olvidado Rey Gudú’ (en su primera edición mamotrética en tapa dura) tuve que hacerme una montañita de almohadones para apoyarlo; era eso o terminar con agujetas en los brazos. Con este cojín en forma de pirámide no tendremos necesidad ni de hacer pesas ni de aprovisionarnos de todas las almohadas de la casa. También los hay en modelo redondo (aunque intuyo que no tan práctico).

Separa páginas, todo en su sitio

Separa páginas

Los hay de tipo digital (no en el sentido electrónico, sino en el más primario de “dedo”; concretamente para el pulgar) y de sobremesa. Gran complemento para lectores de posición incómoda (de pie en el metro luchando por mantener el equilibrio, al aire libre sacudidos por el viento) y como cómplice, en el segundo caso, del atril. El digital lo encuentro algo incómodo, pero el otro sustituye a la clásica pinza que casi siempre deja su horrorosa huella marcada en las páginas.

Y para el lector perezoso...

Levo Book Holder

... el sujetalibros "total". Resulta que tu “devoralibros” es un buen lector, pero también un ser que prima la comodidad hasta el extremo. A él no le valen el atril, el cojín, ni el separa páginas, sino más bien algo que haga el “trabajo sucio”. Con este modelito (algo aparatoso y de diseño no tan romántico, eso sí), podrá leer sin soltar la taza de café y sin dejar de acariciar al gato. Sólo disponible para bolsillos a los que no les afecta la crisis, pues ronda los 166 dólares.

En unos días, nuevas ideas para regalar.

Fotos | Designboom (Help! bookmark), Hogwild (Peeramid Bookrest), BookHolder (Levo Book Holder) En Papel en Blanco | Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (II), Especial de Navidad 2009

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