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Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (II)

Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (II)
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Continuamos con nuestra lista de sugerencias sobre regalos para lectores... sin que sean libros. Ya le hemos echado el ojo al marcapáginas (im-pres-cin-di-ble), al atril (qué descanso para las cervicales), al cojín de lectura (adiós a las agujetas en los brazos), al separa páginas (contra viento y marea) y, finalmente para los casos más extremos, al sujetalibros "total". Veamos ahora nuevos accesorios para propiciar la comodidad y, también, nuestro lado más glamuroso.

Ex libris: ¡este libro es MÍO!

Ex libris Magalí Urcaray

Porque resulta que el “devoralibros” es celoso de sus posesiones literarias y desea marcar su territorio de forma expresa. Podemos ofrecerles un bonito y útil ex libris para evitarle estampar su firma título a título, además de dotarlo de un mayor valor estético. Una búsqueda en Google nos proveerá de varias empresas dedicadas a este menester. Otra opción, igual de práctica y más económica, es la de los sellos personalizables que venden muchas papelerías. Si sois mañosos, nada como el diseño propio: con un ordenador y una impresora podéis obtener ex libris bien bonitos.

Fundas para libros: protegiendo las esquinas...

Funda para libros

... o escondiendo nuestra lectura. Hace unos días mi compañera Sarah nos habló de estas originales fundas para libros con forma de taza de té, lo cierto es que podemos encontrarlas en diversas formas y diseños o, de nuevo, fabricarlas nosotros mismos echando mano de la inventiva. La funda evitará que se doblen las esquinas de las ediciones rústicas, que el agua arruge las páginas y, según el modelo, nos permitirá guardar el lápiz para tomar notas y señalar pasajes. Para el lector cuidadoso, para el reservado y para el... avergonzado.

Luz para el lector nocturno

Luz de lectura

Tu pareja está harta de irse a dormir con la luz de tu velador encendida, o simplemente la lamparita del tren no alumbra adecuadamente tu libro. La solución: una luz de lectura personal. Las encontramos en diversos modelos: las más clásicas que se enganchan al libro a modo de pinza, las pequeñas y manejables para deslizar sobre el párrafo y otras más modernas con forma de carpeta que se colocan bajo la página (también con visión nocturna y hasta en modelo Harry Potter). Iluminarán sólo lo que toca, sin molestia para tu acompañante. Existen variantes que incorporan una lupa, para los que aborrecen la letra pequeña.

Estanterías, para llenar y decorar

Estantería Perec

Al “devoralibros” siempre le faltarán dos cosas que, además, son escandalosa e inversamente proporcionales: libros y espacio. Sus volúmenes nunca serán suficientes, el espacio para albergarlos tampoco. Obviamente no vamos a proponerte que le regales una segunda vivienda ni una sala reservada en la biblioteca municipal, pero sí puedes recurrir a algún estante vistoso que dé respiro a su abigarrada librería. Con algo de imaginación se puede alegrar una pared (qué mejor que unos cuantos libros; por cierto: ¿no encontráis vacía una casa sin ellos?) y conjugar la estética con la funcionalidad.

Sujetalibros contra el derrumbe

Sujetalibros

Tiene el estante –moderno, ligero y abierto– y los libros colocados en equilibrio en un intento de evitar el derrumbamiento. Si bien la colocación intrépida puede ser muy entretenida, no hay nada como un par de sujetalibros que, además, añadan valor estético al escenario, desde el estilo más clásico al más friki. ¿Que prefiere un modelo sencillo pero con chispa? Ahí tiene el abecedario condensado en su principio y su final. ¿O es que es un fanático de Tolkien y de la trilogía de Peter Jackson? Pues nada mejor que un Gollum-Smeagol preservando el tesssoro.

Sólo para frikis: ¿Un libro dentro del bolso? ¡No, un bolso-libro!

Bolso-libro

Y ahora dejémonos llevar por nuestro lado más chic... Algunos (más bien, algunas) además de "devoralibros" tenemos auténtica devoción por los bolsos, por lo que cuando hace unos meses descubrí que era posible la combinación de ambos objetos, quedé estupefacta. Reconozco que, como bolso, permite guardar lo mínimo indispensable (difícilmente cabe un libro, a no ser que sea una miniatura de colección) y, como libro, es tan sólo una "simulación exterior". Pero, chicas, ¡no me digáis que no es una verdadera delicia!

Para las que os morís por tener un bolso con la apariencia de vuestro libro favorito pero tenéis un presupuesto ajustado, hay una alternativa que os permitirá ahorraros unos eurillos y, ya de paso, personalizarlo al máximo: la fabricación casera. Así que con un poco de maña podéis echarle un vistazo a este vídeo que os explica cómo hacerlo. ¿Alguien se atreve?

Fotos | Curiosite (BookCup), Lightwedge (Book Light), Puntmobles (Estantería Perec), Design300.de (Magnetic Bookends Arrows), Rebound designs (Book purse Alice's Adventures in Wonderland) En Papel en Blanco | Especial de Navidad 2009, Regalos para Navidad: accesorios para el buen lector (I)

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