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Regalos para Navidad: algunos libros que nadie debería regalar (y II)

Regalos para Navidad: algunos libros que nadie debería regalar (y II)
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Después de ver la excelente acogida del post anterior, me vi tentado de alargar el tema, explotando el filón hasta reventarlo al más puro estilo Tele 5, pero finalmente no he caído en la tentación y os presento las cuatro nuevas (anti)propuestas que ya tenía preparadas. De las ocho entradas que componen ambos posts hay tres de las que no se puede hablar de editoriales: las de Paulo Coelho, autoeditadas y publicadas en internet, la de la Biblia, de la que ninguna editorial tiene la exclusiva, y la de los libros de autoayuda, que se trata de algo genérico. Las otras cinco son del Grupo Planeta.

¿Coincidencia? Sí y no. Yo escogí los libros sin atender a la casa que los edita, sólo fijándome en el autor y el libro en sí, por lo que no se me puede acusar de mala intención. Ahora, viéndolo a posteriori, tampoco parece algo casual que el mismo grupo editorial cope (del verbo ‘copar’, no de la radio episcopal) la mayoría de la AntiLista. Al César lo que es del César, que cada palo aguante su vela, y quien se pica, ajos come.

‘Historia de España’, de Federico Jiménez Losantos y César Vidal

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El mes pasado se publicó el segundo volumen de Historia de España, subtitulado como Del Imperio al Desastre del 98, completándose así la obra iniciada con De los primeros pobladores a los Reyes Católicos. No os dejéis engañar por la ciclópea publicidad que ha hecho su editorial, este pseudo ensayo es un insulto al rigor histórico y el espíritu divulgativo. Para empezar el libro surge de una sección del antiguo programa de Losantos en la COPE y según sus autores está dirigido a “inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE y la LOE” (sic).

La realidad es que ha sido publicado con una doble intención: ganar dinero a costa de los adláteres oyentes matutinos (¡qué listos estuvieron publicándolo en dos tomos…!) y servir como contestación a otros extremos ideológicos. Como todo lo que está hecho a mala ostia, se pierden por el camino y acaban soltando auténticas perlas más propias del género surrealista que del ensayístico.

Sirva un ejemplo para retratarlos: según Losantos y Vidal, Colón no descubrió América, sino que se enteró de su existencia por alguien que ya había cruzado el charco, un tal Protonauta que le reveló el secreto justo antes de morir. Desde luego no decepcionará a sus acólitos porque a la obra no le falta su buena ración de deyecciones sobre el Islam y los nacionalismos periféricos, ni sus paranoias fascistoides, como en la polémica en que Ian Gibson ridiculizó a César Vidal.

Este libro esconde peligros insospechados. Si es regalado a una persona con menos de dos dedos de frente, existe el riesgo de que se lo crea y se le reduzca aún más el cráneo; si el obsequiado es alguien con dos dedos de frente, te lo puede tirar a la cabeza y, como el libro está editado en tapas duras, provocarte el traumatismo cranoencefálico más merecido de la Historia.

Libros de autoayuda

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Por lo visto, en Navidad crecen las ventas de libros de autoayuda. El fenómeno se debe a dos factores: hay mucha gente que se agarra a cualquier cosa para comenzar el año cambiando eso que siempre han querido cambiar y, sobre todo, a que hay mucho cabroncete que los compra para regalárselos a otro. Si a ti se te ha pasado por la cabeza de manera bienintencionada, no derroches el dinero, seguramente tu futuro obsequiado también fracase en 2010.

Los libros pueden ser objetos mágicos, pero no es el caso del subgénero de autoayuda. Si quieres que tu pareja abandone el vicio del tabaco, no le regales Deja de fumar en veinte pasos, porque lo primero que hará al terminar el primero será bajar a comprar tabaco al bar de la esquina. Si lo que quieres es ayudar a un amigo a superar su depresión, no le obsequies Tú también puedes ser feliz, porque le pondrá de los nervios no ser capaz siquiera de acabar el primer capítulo. Si, por último, tu idea es inspirar a un familiar para que prospere económicamente, no le regales Cómo aprovechar la crisis para montarse en el dólar; le harás un mayor bien si le das los veinte euros que tenías presupuestado para su regalo.

No te confundas, los verdaderos libros de autoayuda son aquellos que pones en manos de un amigo porque crees que le pueden gustar y, después de unos días, te dice sonriendo que le encantó y lo devoró de principio a fin. Si aún piensas que un libro de autoayuda puede ser un buen regalo para estas navidades, posiblemente el que necesite ayuda seas tú.

‘Soseki, inmortal y tigre’, de Fernando Sánchez Dragó

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Quien más quien menos muchos lectores españoles conocimos a Soseki, el gato de Sánchez Dragó. El novelista, ensayista y crítico literario madrileño acostumbraba a sacarlo de vez en cuando en su programa de Tele-Esperanza, perdón, Telemadrid. De ahí saltó a los zappings de otras cadenas y toda España pudo conocer otra excentricidad de Dragó.

Soseki vivió una buena vida. Hasta tuvo la oportunidad de viajar en primera clase en el AVE Madrid-Sevilla ¡en un asiento propio pagado por su dueño! Seguro que no le faltó comida ni cariño, pero claro, por mucho que los dueños de animales se obsesionen con que su mascota es mucho más que un simple animal, los animales no dejan nunca de ser animales y el bueno de Soseki, ni siete vidas ni nada, murió a las primeras de cambio en un accidente en un montacargas.

Ya no es que nos quisiera contagiar su obsesión con una especie de obituario publicado en la sección cultural del diario El Mundo, es que Dragó ha creído oportuno componer todo un libro alrededor de la figura de su gato muerto. En él encontraremos a un hombre que le narrará a su nieta una historia sobre un gato sin nombre decidido a ser persona… Puede que Dragó se haya quedado mal de la chota y se haya impuesto una penitencia por no haber evitado al muerte de su gato; o puede que haya querido seguir la línea de los pésimos pésames literarios que le enviaron sus amigos; o quizá busque sacarse un dinerillo (19 euros cuesta el libro) con una historia sobre su obsesión con Soseki ahora que ya no es aquel joven que se hizo merecedor del Premio Nacional de Ensayo por Gárgoris y Habidis...

Lo que está claro es que me parece un regalo horrible para estas Navidades, por mucho que uno quiera a su mascota. Eso sí, si alguien tiene un gato que sepa leer, adelante.

‘La reina muy de cerca’ y ‘Secretos de mi escritorio’, de Pilar Urbano

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La reina muy de cerca levantó cierta polémica el año pasado, tanto por su contenido como por la controversia sobre si la periodista Pilar Urbano tenía carta blanca para publicar lo que quisiera o no. Sea como fuere, el caso es que llegó a las librerías y a la Casa No-Virtual no le quedó otra que lidiar con el asunto como buenamente pudo porque enseguida se convirtió en un éxito de ventas.

Además, la Urbano ha demostrado ser una excelente escritora de ficción; ahí están sus libros sobre Baltasar Garzón, el 23-F, el 11-M... todo un derroche de periodismo de vanguardia sin ánimo lucrativo. Vayamos a aquello que resultó polémico (las negritas y los comentarios entre paréntesis son míos):

Sobre los gays: Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? (¿cómo hace para comprender, aceptar y respetar algo de lo que no se puede estar orgulloso?) ¿que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? (se ve que, como reina, le molesta que sus súbditos también usen carrozas…) Si esas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país; pero que a eso no lo llamen “matrimonio”, porque no lo es. Hay muchos nombres posibles: contrato social, contrato de unión…
Sobre la religión: En los colegios se ha de enseñar religión, al menos hasta cierta edad. Los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida (¿qué tal si probamos con explicarles ‘El origen de las especies’, de Darwin?); una orientación de moral natural (¿cómo podría ser natural la moral?).
Sobre el aborto: Hay que respetar a toda criatura viviente (...) Estar por la vida no es ser retrógrado, ni es sólo cosa de los cristianos (...) Es seguir la ley natural (y dale con “lo natural” la muy campechana…).

Entiendo la polémica si se plantea si es correcto y/u oportuno que una reina opine sobre temas político-sociales, pero no entiendo todo el revuelo que se montó, con mucho progre de quita y pon llevándose las manos a la cabeza al grito de “Mira lo que ha dicho…”. ¿Qué se esperaba la gente? ¿que doña Sofía se declarase proabortista y atea? ¿que revelara que antes de liarse con Juan Carlos tuvo escarceos lésbicos con otras infantas europeas?

Por si fuera poco, la señora Urbano y su editorial han creído que el filón no estaba exprimido del todo, así que ahora aparecen con un nuevo libro, Secretos de mi escritorio, en el que la periodista nos confía los secretos de su trabajo con la reina, cómo se embrolló el asunto por un teletipo de la Casa del rey y lo que vino después. Además, nos ofrece una colección de cuestiones sobre las que la reina Sofía no se quiso posicionar, a saber: Ley de Memoria Histórica, el ‘¿Por qué no te callas?’ de su marido a Chávez, la guerra de Irak, Guantánamo…

Todo apunta pues, a que resultará ser un verdadero coñazo infumable sólo apto para señoras mayores que aún sueñan con ser reinas. Por favor, no se lo regaléis a vuestras abuelas. Ellas nunca lo harían.

En Papel en Blanco | Regalos para Navidad: algunos libros que nadie debería regalar (I), Especial de Navidad 2009

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