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Diccionario Literario: greguería

Diccionario Literario: greguería
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Greguería es un concepto bastante indefinible o, cuando menos, difícil de precisar. Según Corominas (1976):

Greguería es un término que significa "lenguaje incomprensible" y que fue escogido por Ramón Gómez de la Serna para nombrar un tipo de composición literaria creado por él, en el que se combinan la agudeza conceptual, la expresión metafórica y el sentido del humor.

En la actual edición del DRAE es definido así:

Agudeza, imagen en prosa que presenta una visión personal, sorprendente y a veces humorística, de algún aspecto de la realidad, y que fue lanzada y así denominada por el escritor Ramón Gómez de la Serna.

No se puede obviar, una de las definiciones del propio escritor, que resume de un modo más sintético lo que él consideraba un juego que nacía de una ecuación muy simple:

metáfora + humor = greguería

Las primeras muestras de este tipo de composición literaria datan entre el año 1910 y 1912. Las fuentes de las que bebió Gómez de la Serna son dispares. Primeramente él mismo señalaba que podía encontrarse un antepasado en ciertos textos grecolatinos (Luciano de Samosata, por ejemplo: "Cuando graniza en la tierra es que tiemblan las vides de la Luna"), así como en autores del siglo XVIII (Shakespeare y Quevedo entre ellos).

Pueden establecerse ciertas analogías con el haiku japonés o la kasida árabe, sin olvidar a modernos y contemporáneos: los simbolistas y postsimbolistas franceses (Mallarmé, Max Jacob...), los dadaístas, los cubistas y, cómo no, los surrealistas, también jugaron y experimentaron con el lenguaje metafórico.

A continuación una anárquica selección de greguerías:

-La estrella parpadea porque tiene sueño. -Los tornillos son clavos peinados con raya en medio. -Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueño. -El soneto es el chaleco de terciopelo de la poesía. -El arco iris es la cinta que se pone la Naturaleza después de haberse lavado la cabeza. -La luna es un banco de metáforas arruinado. -Los globos de los niños van por la calle muertos de miedo. -Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac; por eso no era un reloj. -Entre los carriles de las vías del tren crecen flores suicidas. -El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie. -El tango está lleno de despedidas. -¿Y si las hormigas fuesen ya los marcianos establecidos en la Tierra? -Al abrir un libro recién encuadernado suena como si tuviera un reuma articular. -Las espigas hacen cosquillas al viento. -Las primeras gotas de la tormenta bajan a ver si hay tierra en que aterrizar. -El Coliseo en ruinas es como una taza rota del desayuno de los siglos.

Uno de los problemas a los que se ha tenido que enfrentar Gómez de la Serna ha sido la clasificación de las greguerías dentro de los géneros literarios. El propio autor las consideraba como un género en sí, mientras que críticos como González Gerth se inclinaban a verla como una modalidad de estilo, el aforístico.

Así mismo, hay que añadirle la dificultad de la organización interna. Estudiosos como Jackson intentaron distribuirlas de modo temático, otros quisieron dividirlas por tipos, dentro de su estructura aforística (descriptiva o narrativa), y algunos como Senabre trataron de ordenarlas según las técnicas utilizadas. Todos ellos intentos honrosos pero infructuosos, porque muchas greguerías son, per se, inclasificables.

greguerias_09.jpg

Ambas ilustraciones son dibujos del propio Gómez de la Serna. En Papel en Blanco | Diccionario Literario

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