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‘Carta a D. Historia de un amor’, André Gorz

‘Carta a D. Historia de un amor’, André Gorz
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Necesito reconstruir la historia de nuestro amor para captar todo su sentido. Gracias a ella, somos lo que somos, uno por el otro y uno para el otro. Te escribo para comprender lo que he vivido, lo que hemos vivido juntos.

Al fin he podido leer el libro que tanto conmovió a los lectores franceses a raíz del suicidio de André Gorz y de su esposa, Dorine Keir, el 22 de septiembre de 2007. Se trata de Cartas a D. Historia de un amor, un libro epistolar y autoreferencial que Gorz escribió entre el 21 de marzo y el 6 de junio de 2006. Es una larga carta en la cual el filósofo francés comienza cuestionándose las razones por las cuales su esposa estuvo tan poco presente en su obra siendo que era la persona más importante de su vida y sin quien su obra probablemente no habría tenido el impacto que tuvo por todo lo que ella lo apoyó y ayudó.

Gerhard Hirsch (verdadero nombre de Gorz) había nacido en Viena en 1923 en el seno de una familia judía. Su padre le envió a Lausanne, Suiza a estudiar ingeniería química. Al terminar, decide emigrar nuevamente pero esta vez a París, donde conoce a Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, entre otros y empieza a hacer carrera como escritor siempre ligado a medios de prensa como L´Express y luego Le Temps Modernes y Le Nouvel Observateur. Datos biográficos aparte quisiera dejar de lado los detalles oficiales para que sea su útlimo escrito el que nos devuelva la información en torno a quién fue André Gorz.

Vayamos a los orígenes. Paris, 1947, Gorz conoce a Dorine y la invita a salir, sin muchas esperanzas ya que ella estaba siendo cortejada por otros tres hombres y había sido advertida de los orígenes judíos del joven. Ella, para su sorpresa, acepta dando comienzo así a una relación que los mantendría juntos por 60 años y de la cual el pequeño libro que nos ocupa da conmovedora cuenta. Se trata de un pequeño volumen de 110 páginas que se lee de un tirón pero que invita a una inmediata relectura.

Una prosa simple pero cuidada sostiene este texto que se transforma en el testigo al mundo de una relación y de una existencia: la de él con ella y la de él consigo mismo. La construcción de una identidad de escritor, pero la construcción de un dúo que se tornó inseparable. Que sea una carta, le da a este texto un toque de intimidad que rodea el acto de lectura de un cierto aire sacramental que sólo se explica por el gesto final de los amantes, a pesar de que haya sido terminado de escribir un año antes de su muerte.

Eras el complemento de la irrealización de lo real, incluido yo mismo, algo en lo que me empleaba desde siete un ocho años atrás mediante la actividad de escribir. Para mi eras la portadora de la puesta entre paréntesis del mundo amenazante donde yo era un refugiado de ilegítima existencia, cuyo porvenir nunca se prolongaba más allá de tres meses.

Difícil agregar algo más que no sea la recomendación inmediata de la lectura de esta pequeña joya literaria, a medio camino entre el ensayo y la autobiografía. También es una referencia obligada para quienes quieran comprender un cierto costado de la intelectualidad francesa de los años 40 del siglo pasado, ligada al marxismo y al existencialismo y que evoluciona, con Gorz, hacia el ecologismo y la política.

En Papel en blanco | Se suicida junto a su esposa el filósofo André Gorz

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