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'Mrs Hemingway en París' de Paula McLain

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En Europa occidental, las mujeres casadas prefieren mantener relaciones sexuales con machos dominantes, más viejos, más atractivos y casados. Las mujeres con compañeros más jóvenes y menos atractivos, tienen mayores probabilidades de tener relaciones extra conyugales. Aproximadamente, un hijo de cada tres es fruto de una concepción adulterina.

En realidad, todo lo dicho concierne a las golondrinas.

Es decir, que no hay nada bajo el sol. Somos como muchos animales. Y siempre lo hemos sido, desde tiempos pretéritos hasta ahora. Porque siempre han sido los mismos los acicates que mueven a las almas humanas.

Ya decía Borges que solo podían existir cinco tipos de historias. Toda la literatura universal se puede clasificar en uno de estos tipos. También la obra que nos ocupa, Mrs Hemingway en París, de Paula McLain. Una historia de amor. Uno de los cinco historia posibles. Una historia de golondrinas y de muchos otros animales, como los seres humanos.

En particular, la historia de amor que mantuvieron Hemingway y Hadley Richardson. Una historia que transforma completamente a Hadley, cautivada por la energía y la ambición de Hemingway (por cierto, la ambición es otro de los tipos de historia que concibe Borges, como Macbeth). Después de un breve noviazgo, Hadley se convirtió en la primera esposa de Hemingway. Se trasladaron a París, en donde fueron “muy pobres, pero muy felices” frecuentando el círculo de artistas formado por Francis Scott y Zelda Fitzgerald, Gertrude Stein, Ezra Pound

Es decir, que si todavía tenéis cierto poso sentimental tras haber visionado la última película de Woody Allen, Midnight in Paris, ahora tenéis la oportunidad de volver a ese universo alocado y lleno de glamour.

Pero centrémonos, el tema principal, a pesar de los personajes, a pesar de la gran personalidad de Hemingway, es el amor. El amor y el desamor. La batalla cotidiana para conservar prístinos los sentimientos que una vez fueron. Y es que Paula McLain consigue emocionarte con esta historia narrada con mucha sencillez, siempre desde el punto de vista de Hadley (solo unas pocas veces abandonamos la primera persona alejándonos del punto de vista de Hadley para entrar en capítulos en tercera persona con narrador omnisciente para mostrarnos hechos paralelos que Hadley ignora, como algunas infidelidades de Hemingway). Por ello acabaréis el libro antes incluso de daros cuenta. No en vano, la obra ya ha sido traducida a 15 idiomas. 25 ediciones y más de 200.000 ejemplares vendidos en EE.UU.

Porque es una de las cinco historias que concebía Borges. Porque habla de todos nosotros (incluidas las golondrinas). Y porque la documentación exhaustiva de la autora nos permite sumergirnos de nuevo en la magia del París de los años 20, como si volviéramos a ver el filme de Woody Allen. Y en 3D.

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