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Tres cronopios inéditos para recordar a Cortázar

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El próximo 12 de febrero se cumplirán 25 años de la muerte de Julio Cortázar, enormísimo cronopio, quien jugó con las palabras y las puso tantas veces del revés. En su recuerdo, Del Centro Editores, con la colaboración de Aurora Bernárdez, publica una edición especial de una de sus mayores creaciones, las 'Historias de cronopios y de famas' (1962), ahora con tres relatos inéditos.

De Cronopios y de Famas. Tres nuevas historias es un volumen lujosamente presentado en una caja roja del que sólo se han hecho cien ejemplares, a 260 euros cada uno. Esta edición no tiene fines lucrativos. Esa cantidad es resultado de lo que ha costado editarlos, apunta el editor Claudio Pérez Míguez. Los textos, acompañados por las ilustraciones de la italiana Judith Lange, han sido caligrafiados por José María Passalacqua a partir de los manuscritos de Cortázar:

Para tratar de conservar esa sensibilidad de que esté todo hecho a mano he ido y vuelto a la época de unos textos que tienen más de cuarenta años, cuando todavía se trabajaba a mano.

La idea del libro surgió a raíz de la amistad de los editores con Aurora Bernárdez, primera esposa de Cortázar y quien todavía hoy, a sus 91 años, es la depositaria de la obra del argentino.

... los dos queríamos hacerle un homenaje en el XXV aniversario de su muerte. Tratamos con Aurora la posibilidad de poder hacer un libro especial, que fuera artesanal, una pieza bonita. Ella aceptó nuestra idea y nos concedió la posibilidad de publicar tres textos totalmente inéditos.

Los tres relatos son tres historias completamente terminadas, corregidas y mecanografiadas por Cortázar que se suprimieron de la edición original en un intento de no caer en la repetición: 'Never stop the Press', 'Vialidad' y 'Almuerzos'. Tres nuevas paradojas al más puro estilo cortazariano en las que interactúan cronopios, famas y esperanzas.

Los cronopios, 'esos verdes, erizados, húmedos objetos', aparecieron por primera vez en 1952 durante un concierto de Stravinsky en el Theatre des Champs Elysées de París. Nacieron como sólo pueden nacer los cronopios, y como sólo pudo verlos Cortázar. Así que lo mejor es escucharlo con su voz y sus palabras:


Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

Vía | El País En Papel en blanco | Julio Cortázar

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