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El idioma más simple del mundo

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El idioma es la herramienta del autor. Y como tal, el propio autor está plegado a sus limitaciones. También es el propio autor el que se impone las suyas: no es lo mismo leer a Juan Manuel de Prada (paradigma de densidad léxica) que el SMS de un bakala.

Sin embargo, hay idiomas tan escasamente ricos que obligarían a cualquier autor a inclinarse por el idiolecto bakala. El más llamativo de todos ellos se habla en Brasil.

De los 6.000 idiomas que se hablan en el planeta, el idioma de la tribu piraha, localizada en la ribera del río Maici, en Brasil, es sin duda el idioma más simple del mundo, según investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). Lo hablan menos de 200 personas.

Este idioma taquigráfico carece de palabras para expresar el concepto de un número específico, es decir, no tienen “uno”, ni “dos”. Las cantidades se expresan de manera relativa: “algunas”, “pocas” o “más”, por ejemplo.

Según Edward Gibson, director del proyecto de investigación:

A menudo se supone que contar es una parte innata de la cognición humana, pero aquí hay un grupo que no cuenta. Podrían aprender, pero contar no es útil en su cultura, por eso no han adoptado esa herramienta.

Este idioma amazónico tampoco tiene palabras para designar los colores, ni pronombres ni oraciones subordinadas. Lo cual la convierte en un idioma bastante sencillo de aprender. Lo de carecer de subordinadas es muy relevante: no tienen así lo que Chomsky llama ‘recursividad’. Sin esa capacidad recursiva, que básicamente consiste en poder intoducir oraciones en otras oraciones sin límite, la lengua Pirahã es incapaz de crear, abstraer, generar otras ideas más allá de la experiencia.

Por ello tampoco tienen ficción.

Sólo tiene 8 consonantes (7 en el caso de las mujeres). Y 3 vocales.

Además, los piraha son monolingües a pesar de tener contacto con colonizadores y tribus de origen Tupí-Guaraní desde hace más de 200 años. La ausencia de tiempos verbales, de pretéritos o futuros, influye probablemente en la ausencia de cualquier conciencia histórica, en la inexistencia de cualquier dios o mito de creación, y hasta en la formación del sistema de parentesco más simple jamás documentado.

Para compensar, el lenguaje piraha posee una morfología verbal muy compleja, así como un sistema prosódico enredado.

Vía | El Mundo

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