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¿Quién dijo que el lomo es la parte más inútil de un libro?

¿Quién dijo que el lomo es la parte más inútil de un libro?
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Últimamente os hemos hablado de libros rotos para crear escenas muy especiales o el libro como una auténtica joya literalmente hablando. Hoy, siguiendo con esa senda, os traigo otro de esos usos extraños e interesantes que le gente le da a nuestros queridos libros, y es que a mí desde luego, no se me ocurre otra cosa que hacer con ellos que leerlos, que digo yo que es lo normal.

En esta ocasión los protagonistas son los lomos de los libros, (aunque alguna portada y contraportada también aparece), una parte a priori prescindible en su contenido, pero que nos salva a la hora de buscar entre cientos en la estantería. Sin embargo, a alguien se la ha ocurrido la feliz idea de apilar un buen montón de libros, dependiendo de la magnitud de la obra que quieras llevar a cabo, y pintar en ellos como si de un fino lienzo se tratara, y la verdad que el resultado no deja de ser sorprendente y bastante bonito en la mayoría de los casos.

Una vez más, por una parte nos da cierta tristeza ver a tantos libros sacados de su principal finalidad, pero por el otro, hay que reconocer la dificultad y lo llamativo de la propuesta. En cualquier caso, tampoco sufren tanto, y en el fondo se pueden seguir leyendo aunque estén un poco pintados, jeje. Aunque bien pensado, ahora que miro mis estanterías, tengo algún libro que no se merecería ni formar parte de estas obras, y como empiece a apilar los que no me han gustado me va a dar para pintar el Guernica. En fin, os dejo con las fotos, que estoy seguro que os van a gustar.

Vía | booksblog.it En Papel en Blanco | Thomas Allen rompe libros para hacer obras de arte, 'Littlefly', joyas hechas de libros

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