Compartir
Publicidad

‘Evolución’ de Richard Dawkins

‘Evolución’ de Richard Dawkins
Guardar
4 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Evolución es el último libro de Richard Dawkins. No es un libro accesible ni popular: más bien se requiere de mucha fuerza de voluntad o un gran interés en la teoría de la evolución para embarcarse en su lectura.

Sin embargo, para los que todavía den crédito al creacionismo o al diseño inteligente o sostengan que la teoría de la evolución sólo es eso, una teoría, les recomiendo que se tomen el esfuerzo de empaparse de las más de 400 páginas en las que Dawkins vuelve a uno de sus temas favoritos y aporta quintales de pruebas nuevas, indiscutibles e indubitables, de que la teoría de la evolución no sólo es uno de los hechos más cimentados en evidencias de los que tenemos constancia, sino que constituye una de la revoluciones del pensamiento más importantes de la historia de la humanidad.

Dawkins se aleja de su polémica atea y, siguiendo la línea de El relojero ciego y Escalando el monte improbable, aprovecha el bicentenario del nacimiento de Darwin y el 150º aniversario de la publicación de El origen de las especies, para escribir un libro que resulta del todo pertinente cuando más del 40 % de los estadounidenses niega que los humanos hayamos evolucionado a partir de otros animales. La cifra no es tan alta en países como Gran Bretaña o España, pero igualmente resulta preocupante que incluso docentes consideren la teoría de la evolución al mismo nivel que cualquier otra especulación sin poco fundamento, del tipo “es posible que exista vida extraterrestre.

Pero como afirma Dawkins y cualquier científico mínimamente cualificado (y como se preocupa de demostrar en estas 400 páginas, impartiendo una clase avanzada de biología), la evolución es un hecho, más allá de una duda razonable, más allá de una duda seria, más allá de una duda sana e inteligente. La evidencia a favor de la evolución es tan fuerte como la evidencia a favor del holocausto.

Existen cientos, miles de evidencias (aunque, siendo honestos, todavía tengamos algunos huecos por rellenar) de que todos nosotros somos primos de los chimpancés, primos algo más lejanos de los monos, primos más lejanos todavía de los oricteropos y los manatíes, aún más distantes primos de los plátanos y los nabos… y así ad infinitum.

Si se usa el término “teoría” para referirse a ello no es porque sea algo hipotético: cuando los científicos usan el término “teoría” lo usan en otra acepción, la de esquema o sistema de ideas o afirmaciones mantenidas como una explicación de un grupo de hechos o fenómenos; hipótesis que ha sido confirmada o establecida por observación o experimento y que está propuesta o aceptada como explicatoria de los hechos conocidos; afirmación de lo que se mantiene que son leyes generales, principios o causas de algo conocido u observado. Así es la acepción que usan los científicos, según refiere el Oxford English Dictionary.

Si tú, lector, tienes la más mínima duda de que esto sea así, entonces basta con hacer el esfuerzo (no te engañaré, es un arduo esfuerzo) de leer Evolución.

Imagine que es un profesor de historia y que sus lecciones sobre la Europa del siglo XX se ven boicoteadas, interrumpidas o desbaratadas de alguna otra forma por grupos políticamente poderosos y bien financiados de revisionistas del holocausto. (…) Imagine que, como profesor de historia europea, se enfrenta continuamente a demandas beligerantes para que se “enseñe la controversia”, y se dedique “el mismo tiempo” a la “teoría alternativa” de que el holocausto nunca ocurrió, que fue inventado por un grupo de conspiradores sionistas. Intelectuales relativistas de moda intervienen para insistir en que no hay una verdad absoluta: si el holocausto ocurrió es una cuestión de creencia personal; todos los puntos de vista son igualmente válidos y deben ser igualmente “respetados”.

Editorial Espasa Colección Espasa Forum 416 páginas ISBN: 978-84-670-3143-0

Sitio oficial | Ficha en Editorial Espasa

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio