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'Qué se puede esperar cuando se está esperando', guía sobre el embarazo (II)

'Qué se puede esperar cuando se está esperando', guía sobre el embarazo (II)
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Continuando con el análisis que hacíamos ayer de Qué se puede esperar cuando se está esperando, y recordando antes que me parece una guía bastante completa, esto no significa que no haya encontrado otros puntos que me han chocado negativamente.

Las autoras son estadounidenses, y en varias ocasiones, sobre todo en lo referido a las dietas, a las cuales otorgan un capítulo exclusivo, he visto consejos que suenan algo lejanos… Hablar de crema de cacahuete o de algunos cereales o legumbres cuyo nombre he visto por primera vez en este libro, me aleja de los consejos al respecto.

Del mismo modo, el apartado de recetas para calmar los antojos de la embarazada lo he pasado por alto. Personalmente, tanto la falta de tiempo (sorprendentemente las autoras dicen en varios momentos de la obra que las embarazadas se dediquen a confeccionar sus propios dulces), como lo poco apetitoso de los platos (harina de avena cocida, magdalenas de salvado, falso daiquiri de fresas, patatas fritas al horno…) me han alejado de esta vertiente cocinera.

La perspectiva algo tradicional de las autoras del libro se deja ver no sólo en el punto anterior que ve a la mujer metida en la cocina (no es la imagen habitual de la mujer hoy día en nuestro contexto). La inclusión a posteriori de los apartados dedicados a la mujer trabajadora o a las parejas como parte integrante del proceso son una muestra de ese sabor algo rancio que dejan algunos puntos.

Otro ejemplo de algo que también me chocó en este sentido es la recomendación de hacer reuniones de vecinas madres o ir a hablar con el párroco de lo que la mujer está sintiendo durante el embarazo. Esto me suena a reuniones de tupperware con las vecinas, y sobre ir a contarle nuestros problemas relacionados con la gestación al cura sobran las palabras…

En fin, que en un contexto en el que es difícil sacar tiempo para acudir a las clases de preparación al parto, algunas de estas recomendaciones caen en saco roto… ¿Cuántas mujeres se identifican con la portada de la obra que encabezaba la entrada de ayer? Creo que no demasiadas, hoy día.

Por ello, en ediciones más recientes se ha optado por la segunda portada que ofrecemos al inicio de estas líneas, con la imagen de una madre más moderna. Y aunque el interior de la obra también se ha intentado modernizar, como vemos queda un sustrato tradicional difícil de borrar. Recordemos que la primera edición de la obra data de 1984.

Por otro lado, afortunadamente, y a pesar del origen de la obra, la referencia a organismos, leyes y protocolos estadounidenses ha sido completada casi siempre por anotaciones a las distintas ediciones que se refieren a los equivalentes en cada país.

Finalmente, resulta chocante el hecho de que el doctor que prologa la edición española, afirme que las autoras se dejan llevar por su pasión en algunos párrafos y “exageran un poco el riesgo de algún cafetito o de las aspirinas y los insecticidas”. Si un doctor pone reparos a lo que vamos a encontrar en la guía, por mínimos que sean, muchos lectores ya se situarán en guardia ante lo que van a leer...

Aún así, y después de haber visto los puntos débiles de la obra, considero que, en un momento en que los mitos y los remedios de la abuela (suegra-vecina-madre-amiga...) invaden las vivencias de quienes están esperando, un manual como éste puede aclarar muchas dudas y convertirse así en un buen apoyo. Porque, aunque sorprenda a muchos, los ardores de estómago no están debidos a que el bebé vaya a nacer con una buena mata de pelo...

Sitio Oficial | Ediciones Medici En Papel en Blanco | 'Qué se puede esperar cuando se está esperando', guía sobre el embarazo

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