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‘¿Se creen que somos tontos?’ de Julian Baggini

‘¿Se creen que somos tontos?’ de Julian Baggini
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Supongo que le pasa a todo el mundo, pero a mí me pasa de manera excesiva: tengo una acentuada propensión a recordar ciertos argumentos expuestos de pasada por amigos, profesores o gente que sale por televisión. Los recuerdo y me sorprendo a mí mismo, embobado, dándoles vueltas y más vueltas, persiguiendo algún tipo de verdad esencial en ellos, tratando de impugnarlos, adaptándolos a mis propios argumentos sobre las cosas.

Después de leer ¿Se creen que somos tontos? sencillamente dispongo de una colección de herramientas intelectuales para desestimar con más facilidad los argumentos ajenos. Porque la mayoría de argumentos hacen aguas. La mayoría de personas tropiezan continuamente en falacias, en todo tipo de falacias. Julian Baggini ha recopilado 100 de ellas.

Y no sólo las ha recopilado sino que, mediante algún ejemplo tomado prestado de los medios de comunicación, las explica de forma amena y accesible, e incluso les da un poco la vuelta a fin de que encontremos las propias debilidades del ataque a la falacia.

¿Se creen que somos tontos? permite, pues, afilar nuestros argumentos, y por extensión nos permite pensar mejor. En consecuencia, nos blinda contra frases que en realidad son hueras, como las fundadas en argumentos de autoridad, en pendientes resbaladizas, racionalizaciones post facto, non sequitur, percipi est esse, falcias post hoc, falsas dicotomías, correlaciones presentadas como causaciones, conclusiones irrelevantes y así hasta 100.

Julian Baggini limita sus ejemplos y explicaciones a dos o tres páginas, así que el libro resulta idóneo para leer pausadamente: tal vez una o dos falacias por día, a fin de detectarlas en el transcurso de la siguiente jornada… quizá tratando de colársela a algún interlocutor. Experimentar con la razón de la gente es divertido. Se aprende mucho sobre las debilidades, y también de las debilidades de uno mismo.

Además, Baggini es un comunicador extraordinario, y su genio está muy afilado, como ya demostró en su anterior libro, mundialmente conocido, El cerdo que quería ser jamón, una colección de dilemas filosóficos que permitían ampliar los horizontes ideológicos de prácticamente todo el espectro intelectual.

En definitiva, un libro ingenioso y, en ocasiones, incluso divertido, donde abundan, sobre todo, fragmentos de declaraciones de políticos (¿por qué será?).

El modo como se ha estipulado la definición de pobreza implica que, siendo realistas, no la aboliremos jamás. Datos recientes de UNICEF sobre pobreza infantil (definida en este caso como hogares con menos del 50 % de la renta media nacional) mostraban que hasta Suecia, que figura entre los veinte países más ricos del mundo, siendo al mismo tiempo el tercero en cuanto a la equidad, tiene algo de pobreza infantil: el 2,6 %, la cifra más baja del mundo. Siempre será verdad por estipulación que algunos niños son pobres, incluso si poseen todo cuanto necesitan para disfrutar de una vida saludable, larga y satisfecha.

Editorial Paidós
328 páginas
Colección: Contextos
Isbn: 9788449323942

Sitio Oficial | Ficha en Paidós

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