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‘Vitaminas matemáticas’ de Claudi Alsina

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Claudi Alsina es algo así como el John Allen Paulos español: un divulgador de matemáticas que demuestra que las matemáticas no son aburridas ecuaciones sin aplicación en la vida cotidiana sino filtros perceptivos a fin de observar con mayor tino la realidad y, de postre, gestionarla con más cabeza.

Nacido en Barcelona en 1952, Alsina se doctoró en Matemáticas en la Universidad de Barcelona y amplió estudios en la Universidad de Massachussets, y ha sido autor de diversas obras educativas que persiguen la popularización de las matemáticas. No en vano, sus textos no sólo tienen vocación práctica sino que están jalonados de chanzas y guiños al lector.

Vitaminas matemáticas es uno de sus más recientes libros, y en él plantea de forma sucinta y amena hasta 100 asuntos sorprendentes en el que los números tienen mucho que decir. Como el funcionamiento de Google, las tarjetas de crédito, los programas de animación de imagen en 3D, la arquitectura, la razón de que el día tenga 24 horas, hasta qué punto es posible la cuadratura del círculo o los trucos que existen para ganar en el casino.

También hay un simpático capítulo dedicado a los matemáticos (sí, existen y son personas como todos nosotros, aunque, a juzgar por las estadísticas, personas más longevas que la media).

Así pues, la sensación que uno se lleva tras la lectura de Vitaminas matemáticas es la de que ha aprendido muchas curiosidades que ignoraba, aunque, al final, se queda también con la necesidad de haber profundizado un poco más en ellas: Alsina cultiva el capítulo corto, cortísimo, y da más importancia a la exhibición singular que a la explicación que subyace en ella.

Con todo, el estilo de Alsina es tan cercano y simpático (casi parece que nos esté escribiendo un amigo) que podemos perdonarle esta superficialidad.

Por cierto, uno de los capítulos más interesantes es el que se centra en el arte y las matemáticas y en cómo los números pueden ayudarnos a descubrir el verdadero autor de un libro. Sin duda, esta visión matemática de la autoría y la creatividad también puede aportar una visión diferente al siempre polémico asunto de los derechos de autor y la supresión del castrador copyright.

Victor Klee en 1973 ya conjeturó (y con razón) que para polígonos con n vértices (n ≥ 6) se precisan el entero más cercano por exceso a n/3. Para determinar estos puntos de control (siguiendo el llamado método de Fisk) se procede de la siguiente manera: dado el polígono, éste se divide en triángulos entre sus vértices. Escogido un triángulo se le asignan a cada vértice un color diferente y fijada ya esta terna de colores se colorean con ellos los otros triángulos. Entonces los controles, cámaras, guardias, etc., deben asignarse a los vértices del color que sea el menos repetido.

Sitio Oficial | Ficha en Ariel

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