Compartir
Publicidad

Coleccionables de otoño

Coleccionables de otoño
Guardar
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Como cada año, los técnicos de marketing consideran que el común de los mortales siente un gran vacío en sus vidas tras el verano. Pero como no suponen que ese vacío se traslada a sus bolsillos, crean una serie de colecciones para dar sentido a las existencias de todas estas gentes y mantener nuestras mentes alejadas de las delicias veraniegas que ya quedan atrás.

Y, a pesar de que las estadísticas dicen que la mayor parte de los que inician una colección la abandonan a las pocas entregas, cada otoño nuestra publicidad y nuestros quioscos se llenan de a menudo insólitos objetos que precisamente el ciudadano de a pie se pregunta quién desearía hacerse con uno de ellos.

Coches en miniatura, casas de muñecas, maquetas de barcos, camiones, trenes, aviones, dinosaurios, soldaditos de plomo, cursos de pintura, de cine, de baile, de guitarra, de idiomas, de astrología, de carpintería, peceras, abanicos, dedales, sacacorchos, velas, minerales, plumas estilográficas, vajillas, cartas, relojes, perfumes, colgantes, DVDs, bolas de cristal... Pero tanquilo, común de los mortales, que también para los lectores de Papel en Blanco hay colecciones. Aquí va una muestra.

Planeta de Agostini ofrece la Biblioteca de bienestar emocional, la de ciencia ficción, la de la II Guerra Mundial... Literatura fantástica, literatura infantil y autores como César Vidal, Ken Follett o Danielle Steel completan el amplio surtido para quien tenga ganas de leer.

Por su parte, RBA nos ofrece las obras de Stephen King para los amantes del terror, las de Barbara Wood para los que se inclinan por lo romántico-rosa y una colección de los cuentos en miniatura de la Editorial Calleja para los nostálgicos que siguen creyendo en la magia de los relatos.

Novelas de crimen y misterio o la fantasía épica de Dragonlance en Altaya, enciclopedias y libros infantiles con Winnie the Phoo como protagonista en Salvat...

Y atentos a periódicos y revistas, porque en los próximos días nos bombardearán con más colecciones. La poesía de tu vida, relatos para no dormir, novela erótica, biografías indispensables, y "lo mejor de" todo lo imaginable se pondrán a nuestro alcance. Cuidado con los bolsillos, y adelante con lo que realmente nos interese.

En cualquier caso, yo me conformo con los libros que tengo en casa aún sin leer (por cierto, algunos de ellos fruto del impulso de coleccionista, truncado tempranamente, que me movió hace unos veranos). Y, además, en la biblioteca seguro que encontraré algo que merezca la pena.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio