Compartir
Publicidad

Orhan Pamuk, la maleta de su padre y la felicidad de la escritura

Orhan Pamuk, la maleta de su padre y la felicidad de la escritura
Guardar
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Probablemente una de las preguntas que más se repite en la interacción con los escritores es la más simple de todas pero, al mismo tiempo, la más difícil de contestar ¿Por qué escribe usted?

Podríamos hacer una lista larga de las respuestas de diferentes escritores, pero hoy me topo nuevamente con las respuestas del Premio Nobel de Literatura 2006 Orhan Pamuk. Y escribo nuevamente ya que a raíz justamente de la entrega del premio, él escribió un texto que tituló La maleta de mi padre.

Ahora, y bajo el mismo título, ha sido publicado un libro bajo el sello Mondadori que incluye, además del ya nombrado, dos discursos más del escritor turco: El autor implicado, que fue pronunciado en la oportunidad de recibir el Premio Puterbaugh en 2006 y luego el que pronunció en el 2005 cuando recibió el Premio de la Paz de la Unión de Libreros Alemanes.

Tanto en el momento en el que leí el discurso por primera vez, como ahora que lo releo, las palabras de Pamuk me conmueven por muchas razones, la primera de las cuales alude a lo límpido de su prosa y la segunda a lo sentido y profundo de sus palabras. Partiendo de la anécdota de cómo su padre tocó un día a su puerta y le entregó una maleta diciéndole que allí estaba todo lo que había escrito y que por favor cuando él muriera tuviera a bien revisarlo y tomar aquello que le pareciera de calidad, Pamuk reflexiona acerca del oficio de escritor.

La emoción que embargó a Pamuk desde ese momento fué el miedo. Miedo a abrir la maleta, miedo a leer aquello que le era legado, miedo a descubrir que su padre no era sólo su padre sino que también podía ser un escritor, miedo a que detrás de ése a quien conocía hubiera "otro" a quien desconocía y que pudiera ser un buen escritor.

Para Orhan Pamuk un escritor es aquel que pasa largos años de su vida tratando de descubrir a ese otro yo que se esconde en su interior. Escribir, por otro lado, es iniciar un viaje hacia ese mundo interior al cual sólo se accede en soledad. Pero, como todo, se trata de moverse permanentemente entre opuestos: entre la soledad y la necesidad del otro; entre el amor a la vida y el horror por la muerte.

¿Por qué escribe Pamuk? En primer lugar porque, en sus propias palabras sólo puede soportar la realidad si la altera, y añade:

Escribo porque eso es lo que todos esperan de mí. Escribo porque inútilmente creo en la inmortalidad de las bibliotecas y en cómo mis libros están en los estantes. Escribo porque la vida, el mundo, todo, es increíblemente hermoso y sorprendente. Escribo porque me resulta agradable verter en palabras toda esa belleza y esa riqueza de la vida. Escribo no para contar una historia sino para crear una historia. Escribo para librarme de la sensación de que hay un sitio al que debo ir pero al que no consigo llegar, como en un sueño. Escribo porque no consigo ser feliz. Escribo para ser feliz.

Honra al padre, honra a la escritura, honra a la vida que es la escritura.

Vía | Antón Castro Más información | El discurso 'La maleta de mi padre' en inglés

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio