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Entrevista a Enrique Páez (II)

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Enrique Páez (Madrid, 1955) es licenciado en Filología Española por la Universidad Complutense. Ha sido profesor de lengua y literatura en enseñanza primaria, secundaria y universitaria en diversos centros públicos y privados de Madrid y Nueva York. Con su primera obra infantil, Devuélveme el anillo, pelo cepillo, recibió el Premio Lazarillo a la creación literaria en 1991. Desde 1993 dirige un Taller de Escritura, en el que enseña técnicas narrativas aplicadas al relato breve y a la novela.

(continuación de la entrevista)

Enrique Páez, el autor

Papel en Blanco: ¿Cuándo supo que iba a ser escritor? ¿Fue de un día para otro, o fue una “vocación” que se fue gestando lentamente?

Enrique Páez: Lo supe a partir de mi adolescencia, a partir del momento en que me convertí en un lector compulsivo. Leía una o dos novelas a la semana. Después estudié LIeteratura Española en la Universidad Complutense de Madrid, y ya entonces me dedicaba a escribir todos los días. Mis primeros textos publicados son de antes de cumplir los veinte años, relatos cortos y poemas, y desde entonces hasta ahora no he sabido, o no he querido, hacer otra cosa.

PeB: ¿Tuvo miedo de volver a escribir algo bueno tras el éxito de 'Devuélveme el anillo, pelo cepillo', o confiaba plenamente en su progresivo crecimiento como escritor?

EP: Yo sabía que iba a seguir escribiendo. De hecho, cuando la editora Trini Marull, de Bruño, me contrató el libro, me ofreció un tanto alzado fijo por los primeros 30.000 ejemplares, y un 6% de derechos de autor en los siguientes ejemplares vendidos. Yo le contesté que no, que aunque era mi primer libro, sabía que después vendrían otros, así que me tenía que tratar como autor con experiencia, aunque fuera experiencia futura. Fue un órdago que ella aceptó, y rehizo el contrato subiendo el porcentaje. Hizo bien, porque soy un autor que le ha sido muy rentable a la editorial, y yo he sigo muy bien tratado por ellos.

PeB: Ha vendido medio millón de libros y sus talleres, por lo que he leído, conforman una experiencia altamente satisfactoria. ¿Ha tocado techo, o nos queda por ver al mejor Enrique Páez?

EP: Creo que ahora viene lo bueno. No soy un megalómano, pero después de cinco novelas, seguidas de 15 años enseñando técnicas narrativas, ahora estoy en mi mejor momento creativo. Estoy cerrando el Taller de Escritura, he vendido mi casa de Madrid, y vivo en el campo, junto al río Ambroz, escribiendo por puro placer. Y eso se nota en la escritura.

El Club del CamaleónPeB: Me alegra oír eso. A este respecto, ¿qué es para usted ese mito del bloqueo creativo y cómo lo afronta?

EP: El bloqueo literario existe: no es un mito. Muchos autores se han suicidado al no poder superarlo. Pero al mismo tiempo es un arma de mejoramienrto de la escritura. Hemingway lo llamaba "El detector automático de gillipolleces", que te impide escribir bobadas o simplezas. Hay que saber manejar el dial del bloqueo, para que te deje escribir y que te permita mejorar. El creador y el crítico: un poco esquizofrénico, pero si se consigue afinar, que no anular, podrás escribir un buen libro.

PeB: Imagínese, a todo esto, a un joven escritor al que una editorial le ha echado para atrás su primera novela, en la que tenía depositadas grandes expectativas. ¿Qué le diría? ¿Qué le aconsejaría?

EP: ¿Estamos hablando de John Kennedy Toole y 'La conjura de los necios'? ¿O tal vez de Luis Landero y los 'Juegos de la edad tardía'? Ambas novelas primerizas fueron insistentemente rechazadas por los editores. Kennedy Toole se suicidó, e hizo mal, porque podía haber escritio unas cuantas novelas más, a cada cual mejor. Landero siguió escribiendo, y no creo que se arrepienta. No existen primeras novelas geniales por azar: si alguien ha sido capaz de escribir un buen libro, será capaz de escribir más. Y un buen libro puede ser ignorado, pero unos cuantos buenos libros no, así sí que son fantasías negativas. Resumen: a seguir escribiendo.

PeB: Y en este sentido, ¿es una alternativa real y plausible probar con los certámenes literarios? ¿Y empezar con la autoedición?

EP: Yo recomiendo vivamente presentarse a concursos literarios. Hay más de 1500 anuales en España, más de cinco al día. Yo empecé así, y pienso seguir presentándome. Pero no hay que deprimirse si no se gana, solo hay que presentarse a otro y seguir escribiendo. La autoedición está bien a partir de los 60 años, cuando para dejarle los escritos a la familia y a los amigos. O cuando sabes que ese texto es impublicable por invendible y tienes el capricho de verlo impreso. Eso es mucho más sano que una moto BMW. Ahora, de todos modos, la publicación virtual, a través de internet y un blog, está al alcance de cualquiera. Es otra opción.

PeB: ¿Cuál considera que es su principal apoyo en su día a día como escritor?

EP: El mejor apoyo es ver la hoja escrita al final. Otra más. 500 palabras más. El final de la novela más cerca. Es una carrera de fondo, y cada cual debe burcar sus propias metas volantes y premios intermedios. Una cerveza, un cine, una tableta de chocolate, un masaje, matar un pájaro con un tirachinas, los amigos, amantes, familia, venganzas... Todo vale. El escritor debe tener pocos escrúpulos: la escritura es egoísta, y debe imponerse a todo.

Sitio del autor | Enrique Páez Blog | Blog de Enrique Páez

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