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Agustín Fernández Mallo: "No comprendo por qué nos sentimos solos"

Agustín Fernández Mallo: "No comprendo por qué nos sentimos solos"
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Le ha dado nombre al primer movimiento literario que surge en España después de mucho tiempo, pero a Agustín Fernández Mallo (A Coruña, 1967) lo de Generación Nocilla no acaba de convencerle. Es una etiqueta periodística que no sabemos si quedará de forma literaria, comenta. Y es que a pesar de estar obsesionado con la clásica meriendilla en su trabajo más famoso (la trilogía compuesta por Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab, esta última aún por publicar) no son el placer gustativo y el del untar los que le dominan, sino sugerentes correspondencias poéticas.

El título proviene de la canción "Nocilla, ¡qué meriendilla!", del grupo gallego Siniestro Total. Un día este escritor escuchó por casualidad esa canción punk mientras veía una fotografía de un árbol cargado de zapatos en lugar de frutos que existe en el desierto de Nevada. Esa imagen vista por primera vez y esa canción escuchada después de muchos años sin oirla le conmovieron, según Fernández Mallo, por "su potencia poética", y "las dos emociones se fusionaron" en un título.

Al hablar de su poética, Fernández Mallo rechaza de plano la novela y se declara un "mal lector", sientiéndose más interesado por los "destellos". Esos destellos pueden surgir de cualquier fuente de inspiración (música, cine, fotografía, noticias) y, mediante una técnica agregativa y combinatoria, dar lugar a una narración mínima de máxima intensidad poética. Mezclo las cosas sin darme cuenta, no soy consciente de ello, sencillamente fluyen.

En cuanto a la temática, pese al eclecticismo de sus hilos argumentales y la multitud de tonos que acumulan, los libros de Fernández Mallo tratan ante todo de la investigación de la soledad y el individualismo. No comprendo por qué nos sentimos solos, por qué a veces necesitamos la soledad, por qué hay personas que sin quererlo están solas. Al final, uno escribe para entender las cosas. Preguntado tontamente porqué sus historias no suelen tener finales felices, Fernández-Mallo responde lo evidente: La belleza a veces es triste.

Reconoce que su idea de la belleza poética proviene de su formación como científico: La primera emoción poética que recuerdo es con algún texto científico, las ciencias son una creación humana expuesta a criterios estéticos al igual que un poema. Se siente satisfecho por haber encontrado un estilo que le gusta igual a un profesor universitario, a la dependienta de enfrente de mi casa o a un chico de 19 años que está todo el día tronado. Y se vé a si mismo más como poeta que como narrador: en breve verá publicado su poemario Carne de Píxel.

Vía | Yahoo! Noticias En Papel en Blanco | Agustín Fernández Mallo

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