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Camilo José Cela, colaboracionista con el régimen franquista

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Camilo José Cela siempre ha sido una figura muy controvertida, de esas que suman tantos adeptos como detractores y, normalmente, de un modo muy extremo. El problema aparece cuando el que lo juzga no separa al hombre del narrador. Como escritor no cabe duda de que Cela es uno de los grandes novelistas del siglo XX: novelas como La Colmena o La familia de Pascual Duarte (las más reconocidas) dan fe de ello; aunque es cierto que es un autor que fue de más a menos, de la genialidad a la normalidad, rozando la mediocridad.

Su personaje público ha funcionado al contrario, habiendo crecido su leyenda a lo largo de los años. A la hora de pensar en Cela no es raro que se nos venga a la cabeza algunos de sus momentos más extravagantes: cuando se tiró un sonoro pedo en el Senado mientras hablaba mosén Lluís Maria Xirinacs, o en aquella otra ocasión en que el mismo senador le preguntó si estaba quedándose dormido y Don Camilo le contestó: "Monseñor, no estoy dormido, estoy durmiendo". El mosén le replicó: "¿Es lo mismo, ¿no?". "No, monseñor, son cosas distintas, no es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo". Pero no todas sus extravagancias le han dejado en buen lugar; recordémonos si no, como en 1994 declaró que el Premio Cervantes estaba "lleno de mierda". Un año después le otorgaron el Premio y lo aceptó porque, como ya había aclarado, era un galardón otorgado por el Rey. El caso es que, dejando a un lado su admirable obra literaria, Cela fue un tipo muy complejo, difícil de definir. Siempre se le ha clasificado como un hombre de derechas, y lo era, pero entre sus amistades y relaciones personales pueden encontrarse personas de todo tipo e ideario.

Sin embargo, ha llegado hasta nosotros un documento escrito por él mismo que muchos de sus lectores desconocen. Os lo transcribo a continuación:

EXCELENTÍSIMO SEÑOR COMISARIO GENERAL DE INVESTIGACIÓN Y VIGILANCIA. El que suscribe, Camilo José Cela y Trulock, de 21 años de edad, natural de Padrón (La Coruña) y con domicilio en esta capital, Avenida de la Habana 23 y 24, Bachiller Universitario (Sección de Ciencias) y estudiante del Cuerpo Pericial de Aduanas, declarado Inútil Total para el Servicio Militar por el Tribunal Médico Militar de Logroño en cuya Plaza estuvo prestando servicio como soldado del Regimiento de Infantería de Bailén (nº 24), a V.E. respetuosamente expone: Que queriendo prestar un servicio a la Patria adecuado a su estado físico, a sus conocimientos y a su buen deseo y voluntad, solicita el ingreso en el Cuerpo de Investigación y Vigilancia. Que habiendo vivido en Madrid y sin interrupción durante los últimos 13 años, cree poder prestar datos sobre personas y conductas, que pudieran ser de utilidad. Que el Glorioso Movimiento Nacional se produjo estando el solicitante en Madrid, de donde se pasó con fecha 5 de octubre de 1937, y que por lo mismo cree conocer la actuación de determinados individuos. Que no tiene carácter de definitiva esta petición, y que se entiende solamente por el tiempo que dure la campaña o incluso para los primeros meses de la paz si en opinión de mis superiores son de utilidad mis servicios. Que por todo lo expuesto solicita ser destinado a Madrid que es donde cree poder prestar servicios de mayor eficacia, bien entendido que si a juicio de V.E. soy más necesario en cualquier otro lugar, acato con todo entusiasmo y con toda disciplina su decisión. Dios guarde a V.E. muchos años. La Coruña a 30 de marzo de 1938. II Año Triunfal. Fdo. Camilo José Cela

El texto no deja lugar a la duda. El joven señorito Cela se ofreció para ser un informador del Cuerpo de Investigación y Vigilancia, es decir: un chivato del aparato represor que estaba echando a andar, responsable entonces y en los años posteriores de detenciones ilegales que acababan en interrogatorios, encarcelamientos, juicios sumarísimos, ejecuciones... Insisto: nadie lo fue a buscar a su casa, él mismo se ofreció.

Téngase en cuenta que, cuando habla de "prestar datos sobre personas y conductas, que pudieran ser de utilidad", se refiere a aprovechar su pertenencia al mundo literario e intelectual para destapar a aquellos miembros destacados del pensamiento libre, de izquierdas o de derechas, republicanos y demócratas todos, contrarios al golpe de Estado dirigido por el General Franco, y que podían resultar una amenaza para el mal llamado Movimiento Nacional.

No se sabe a ciencia cierta cuál fue su papel en tan execrable empresa. Mucho se ha rumoreado de algunas supuestas participaciones de Cela en diversos asuntos bastante turbios. Los datos y pruebas disponibles no son suficientes para vincularlo con ninguna acción determinada, así que no señalaré ninguna de ellas. Oficialmente, trabajó como censor durante 1943 y 1944, lo que supone una ironía si recordamos que sus dos primeras obras fueron censuradas.

El documento, el ofrecimiento, habla por sí solo y dice todo lo que hay que decir. Este escrito no lo descalifica como autor. Su obra sigue siendo igual de importante: lectura obligada. Pero creo que es interesante que todo el mundo sepa qué clase de persona fue. Sí, tenía 21 años por entonces. Era joven. Y también un hijo de la grandísima...

Foto | ÁWá

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