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Continúa el proceso de Kafka: descubren en Suiza un nuevo manuscrito

Continúa el proceso de Kafka: descubren en Suiza un nuevo manuscrito
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En los últimos meses han proliferado las noticias sobre Franz Kafka, lamentablemente no en sentido positivo sino en el marco de una lucha legal y económica sobre la propiedad de sus documentos. Hace tan sólo un mes os informamos de la pugna desencadenada a raíz de los "tejemanejes" de Esther Hoffe y de sus hijas por obtener la mayor suma posible por el archivo del escritor. Por si todo esto fuera poco, ahora surge otro escollo en el camino: el hallazgo en Zúrich de un nuevo manuscrito.

El semanario alemán 'Der Zeit' ha dado a conocer el descubrimiento de una caja fuerte en un banco suizo que podría contener, ni más ni menos, que la famosa Carta al padre que Kafka redactó en 1919. A pesar de no tratarse de un texto literario, se lo considera un documento fundamental en el estudio de la vida y de la obra del autor checo.

Querido padre: Hace poco me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. (...) si, valiéndome de esta carta, procuro responder a tu pregunta por escrito, lo haré a no dudarlo en forma muy incompleta, ya que, aun escribiendo, el miedo y sus efectos me atenazan cuando pienso en ti...

Recordemos rápidamente que el testamento de Kafka pedía a Max Brod, su amigo y albacea, que quemase todos sus manuscritos, solicitud que éste desobedeció (para beneficio de nosotros, los lectores). En 1939, Brod huyó de la plaga nazi de Praga y se instaló en Tel Aviv; tres años más tarde contrató a Esther Hoffe para que gestionara el material de Kafka. Al fallecer Brod, Hoffe quedó a cargo de los archivos pero bajo condición expresa de entregarlos a la "Biblioteca Nacional de Jerusalén, la Biblioteca Municipal de Tel Aviv u otro archivo público en Israel o el extranjero".

La flamante heredera no hizo nada de esto; en su lugar, logró vender el manuscrito de 'El proceso' por una buena suma, incumplió un contrato con las autoridades israelíes e incrementó nuevamente su cuenta bancaria con el dinero que pagó una editorial suiza por los diarios de Brod que, otra vez, Hoffe no entregó.

Nurit Pegui, investigadora de la Universidad de Haifa, afirma que

Brod nunca vendió una sola obra de Kafka porque era un anticapitalista convencido y admiraba a su amigo de una forma imposible de describir. Antes incluso de que Kafka muriera, Brod buscaba en las papeleras para rescatar los textos que éste tiraba,

A la muerte de Esther hace dos años, el legado quedó en manos de sus dos hijas, Eva y Ruth. La recién descubierta caja fuerte pertenece a Eva que, siguiendo los pasos de su madre, tiene la intención de vender el contenido a varias instituciones alemanas, con lo que el archivo de Kafka quedaría todavía más disperso.

El abogado de la Biblioteca Nacional de Israel, Meir Heller, opina que

en Zúrich están los documentos más importantes y por eso fueron sacados de Israel de forma clandestina, vulnerando la ley. (...) El secretismo que rodea a la caja fuerte de Zurich habla por sí solo. (...) Si las hermanas Hoffe son las propietarias legales, ¿qué es lo que pretenden ocultar?

El litigio entre las hermanas Hoffe (a quien en mi mente visualizo, junto con su madre, como tres auténticas harpías) y la Biblioteca Nacional de Israel continúa y hay programadas nuevas vistas para los meses de diciembre y enero. La angustia que Kafka plasmó en sus obras se refleja ahora en la ambición desmedida por ¿preservar un tesoro de la literatura universal? No, de ningún modo: por dinero, más dinero. Oh yeah, I need money, Oh now give me money, That's what I want, yeah...

Vía | Revista Ñ En Papel en Blanco | ¿A quién pertenece el archivo secreto de Franz Kafka?, Más de Kafka en Tel Aviv: polémicas y expectativas , Kafka, la condena de un mito

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