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Ha muerto Tomás Eloy Martínez

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He tardado un poco en poder comenzar a escribir esta entrada, triste entrada que anuncia la muerte de quien fuera uno de los escritores más importantes de América Latina y uno de los profesionales más completos de la comunicación y el periodismo.

Tomás Eloy Martinez murió en la tarde de ayer víctima del cáncer que lo aquejaba desde hace algunos años. Tenía 75 años y su partida deja un vacío difícil de sobrellevar. Había nacido en San Miguel de Tucumán, Argentina, en 1934. Pronto se dedicó a la escritura mostrándose como un insaciable escudriñador de la realidad que lo circundaba.

A los 40 años, es decir, en 1975 tuvo que exiliarse en Venezuela donde vivió hasta 1983, período durante el cual se dedicó al periodismo, primero en el diario El Nacional y luego en el Diario de Caracas que fundó junto con otros profesionales del país. Luego vivió en México y en Estados Unidos donde enseñó en la Universidad de Rutgers hasta el 2000 cuando murió trágica y absurdamente su compañera Susana Rotker y él decide regresar a su país, Argentina.

Siempre estuvo cerca de la literatura, tanto que fundó el Papel Literario de El Nacional y antes había dirigido el Suplemento Cultural de La Nación. Combinó siempre la escritura periodística con la literaria, cuyas fronteras siempre le interesaron como teórico del lenguaje. Volcó la mirada sobre la historia de su país y de ella emergieron obras que le valieron varios homenajes y premios.

Santa Evita y La novela de Perón aparecieron con 10 años de diferencias, en 1985 la primera y en 1995 la segunda transformándose pronto en ícónos de la literatura argentina. El vuelo de la reina le valió el Premio Alfaguara de novela en el año 2002 y el año pasado recibió el Premio Ortega y Gasset.

Su última novela, Purgatorio, de muy reciente aparición es una suerte de exorcismo de aquellos fantasmas que dejó la dictadura en el país sureño. Cuenta la historia de Simón Cardoso, quien es detenido en el año 1976 y su mujer dice reencontrar 30 años más tarde en un bar de New Jersey.

Ha muerto Tomás Eloy Martínez y la literatura argentina, latinoamericana, hispanoamericana está de luto. Quienes fueron sus pupilos lo recuerdan y recordarán siempre como una persona generosa, disciplinada y curiosa que siempre los instó a ir más allá de lo obvio y, al mismo tiempo, a interrogarse en cada paso, en cada palabra. Como bien lo dijo el propio escritor:

Lo que buscan las narraciones a las que estoy aludiendo es que el lector identifique los destinos ajenos con su propio destino. Que se diga: a mí también puede pasarme esto. Hegel primero, y después Borges, escribieron que la suerte de un hombre resume, en ciertos momentos esenciales, la suerte de todos los hombres. Esa es la gran lección que están aprendiendo los periódicos en este comienzo de siglo.
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¡Adiós, maestro!

Vía | Moleskine Literario En Papel en Blanco | Tomás Eloy Martínez

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