Compartir
Publicidad

J.D. Salinger cada vez más al descubierto

J.D. Salinger cada vez más al descubierto
Guardar
6 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Si había algo que obsesionaba de forma desmesurada al gran (y extraño) J.D. Salinger era su intimidad. Por si aún queda algún despistadillo, es el autor de El guardián entre el centeno, fallecido el pasado mes de Enero. Y resulta que poco a poco, vamos conociendo qué se escondía detrás de ese hombre que vivía completamente apartado del mundo. Así, el pasado martes día trece la Biblioteca y Museo Morgan de Nueva York inauguró una exposición donde se pueden ver seis cartas del escritor a su amigo más íntimo. Hay que recordar que ya se expusieron cuatro anteriormente, que reflejaban cuando ambos se hicieron amigos.

En esta ocasión, las cartas van desde 1979 a 1993, y nos dan una idea muy clara de lo mucho que Salinger odiaba que se supiera el más mínimo detalle de su vida privada. Además, veremos el declive que existe en su relación de amistad y la forma en que ésta se acabó. El amigo en cuestión era Michael Mitchell, diseñador de la primera portada de ‘El guardián entre el centeno’ en la versión americana.

La exposición se abre con una carta que data del 31 de Agosto de 1979, donde se esfuerza en explicar a su amigo las dificultades que tenía defendiendo su intimidad de los medios de comunicación. Concretamente, le cuenta un episodio en el cual dos fotógrafos le hacen una foto cuando salía de la oficina de correos que acabaría siendo publicada en una revista.

El carta más extensa tiene fecha 6 de Abril de 1985 y en ella le dice a Mitchell que junto con su mujer Bet, son los mejores amigos de su vida, e incluso le pide que perdone sus defectos como amigo. A estas alturas ya sólo guarda relación con él a través de cartas pero aun así, le asegura que ha compartido con él algunos de los mejores momentos de su vida.

La correspondencia entre ambos se acabaría el 30 de Enero de 1993, donde nuestro amigo Salinger se negó a enviarle a Mitchell un ejemplar autografiado de la primera edición de ‘El guardián entre el centeno’. Así, le explica que no se siente capaz de firmar libros porque le deprime enormemente, y le asegura que una primera página en blanco revela mucha más de su amistad que una firmada. Este parece ser el punto de inflexión en la amistad de ambos, por lo que Mitchell (que lo vio clarísimo…) decide vender al mejor postor las cartas que guardaba del escritor.

Me encanta J.D. Salinger, he leído todas sus obras (tampoco son tantas…) y aunque me causa curiosidad el enigma que supone la vida que llevaba, esta exposición no sería del menor agrado del escritor. Al menos la Morgan, ha tenido el mínimo respeto (o vista comercial), para guardarlas hasta su fallecimiento, a pesar de que contaba con ellas desde el año 1998. La exposición estará hasta el próximo 9 de Mayo, ¿alguien que pueda ir? Yo no podré desde luego. Por cierto, ‘El guardián entre el centeno’ es uno de mis tres libros favoritos…

Vía | abc.es
En Papel en Blanco | Murió J.D. Salinger, Salinger presenta una demanda contra una secuela de ‘El guardián entre el centeno’

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio