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"Los clásicos del terror y la fantasía son los grandes maestros que me influyeron." Entrevista a Ángel Gómez Rivero
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"Los clásicos del terror y la fantasía son los grandes maestros que me influyeron." Entrevista a Ángel Gómez Rivero

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Hace apenas unos meses os conté que estuve presente en la presentación de la antología La mansión de los cuervos y otros relatos de casa encantadas, coordinada por el escritor Ángel Gómez Rivero, y de allí surgió la posibilidad de entrevistarlo. Ángel no es sólo profesor en la Universidad de Cádiz, también ha dedicado su vida a sus dos grandes pasiones, el cine y la literatura, y esta entrevista es una buena muestra de ello.

Disfrutad y tened cuidado con los monstruos...

Las ideas surgen cuando menos las esperas pero, ¿a ti qué te inspira a la hora de comenzar una nueva historia?

El tema de las inspiraciones es muy complejo. En la mayoría de los casos, las historias que te vienen a la cabeza de manera involuntaria. Vienen a ti libremente y no tienes más que acercarte al teclado para darles forma. Es raro el día en el que no me acuden tramas nuevas a la mente para futuros relatos o novelas. En casos concretos, también me inspira un suceso, o un simple comentario. Y de un argumento ya existente, también juego a veces con retorcerlo y sacar desarrollos distintos. Mis microrrelatos dan buena fe de ello.

Hace poco has presentado 'La mansión de los cuervos y otros relatos de casa encantadas', una antología coordinada por ti. Cuéntanos alguna curiosidad sobre este libro coral.

En principio iba a ser una antología de relatos de mi autoría, cuya idea nació tras editar Calamar mi ensayo Casas malditas - La arquitectura del horror. Ocurre que, aprovechando que en Algeciras Fantástika íbamos a ofrecer un ciclo de películas de casas encantadas, me planteé que se presentara el libro en dicho evento, e invité a autores relacionados, de una y otra manera, con el certamen. Dejé tres de mis relatos, incluido el que daba título a la antología, y el resto los reservé para otras ocasiones. De hecho, algunos ya han sido editados en antologías diversas. De esta manera, intentaba ofrecer una compilación de relatos de fantasía, misterio y horror con miradas distintas, debido a la diferencia de estilos y gustos particulares de los autores integrantes en la aventura literaria. Esa variedad es una de las características más notables de nuestro libro, que espero guste a los lectores.

Tu novela Luna Profunda acaba de recibir el Premio Proyecto Pulp a la mejor novela de 2013. ¡Felicidades! Además, sabemos que para ti esta novela tiene un significado muy especial, ¿nos cuentas la razón?

Esta novela nació de una apuesta lanzada por Paul Naschy en mi propio chalé —Villa Diodati—. Me retó a que escribiera una novela larga de licantropía, en plan clásico, contando las claves del mito e, inclusive, interpretando las invenciones de Curt Siodmak y él mismo que incorporaron en sus películas. La verdad es que el proyecto me hechizó desde el principio. Coloqué el busto de un licántropo que me regalaron en un ciclo de conferencias, para mayor motivación, y me embarqué en la que considero, al día de hoy, mi obra más querida y también la más extensa. En ella se conjugan las fantasías sobrenaturales de obras anteriores mías —Gota a gota, Cristal de fuego, etc.—, con las tramas inquietantes, de intriga y suspense, repletas de secretos y de claves criptográficas de mi otra tendencia novelística —Retablo de sombras, Niebla en el cristal, Fotograma perdido, etc.—. A pesar de que nunca quedo satisfecho con ninguna obra, he de decir que no me importaría ser recordado en un futuro como «el autor de Luna profunda», a pesar de que me queda mucho por escribir. Por cierto, aprovecho para agradecer a Proyecto Pulp el gesto de elegir mi obra como candidata, y a todos los que posteriormente votaron para convertirla en la novela de intriga y terror favorita de 2013.

Si tuvieras que nombrar a los tres autores que más te han influenciado, ya sea por tema o forma... ¿Quiénes serían los elegidos?

Citar sólo a tres se me antoja harto difícil. En mi caso, y por afinidad temática, los clásicos del terror y la fantasía son los grandes maestros que me influyeron y me influyen. Edgar Allan Poe y Howard Philips Lovecraft están presentes a menudo en mi obra. Tampoco puedo olvidarme de Bram Stoker, y sus formidables fábulas de terror, encabezadas por Drácula, mi novela de terror favorita de todos los tiempos. Por otro lado, Gustavo Adolfo Bécquer y Joseph Sheridan Le Fanu tienen también bastante peso para mí. En el terreno de la ciencia ficción, tengo claro que nadie me influyó más que Ray Bradbury, sobre todo en mis microrrelatos. A pesar de todo, me esfuerzo por trazar una línea personal, un estilo por el que pueda ser identificado por los lectores. Pienso, al igual que Stephen King —autor que también me influye—, que todos estamos marcados por el destino, y que escribimos, más que por una elección personal, por unos sentimientos de los cuales no podemos desprendernos con facilidad. En mi caso, acepto gustoso ese destino que me lleva por los senderos de la magia, la fantasía y el horror.

¿Eres de los que escriben en cualquier sitio, o tienes un ritual marcado para ponerte a escribir?

Escribo siempre en mi biblioteca de Villa Diodati, sentado cómodamente frente al ordenador, que es donde estoy ahora, y junto a la mesa despacho. Aquí, en casa, rodeado de cientos de libros y de detalles íntimos relacionados con la literatura y el cine fantástico y de terror, considero que es el mejor lugar del mundo para escribir, ya sean ensayos, relatos o novelas. Eso sí, me gusta plasmar los esquemas básicos iniciales a mano en el papel y con bolígrafo. A veces uso una agenda, y suelo escoger la franja nocturna para escribir, cuando me siento cómodo y más independiente; aunque en plena vorágine creativa cualquier hora del día es válida.

Miedo a la página en blanco... ¿mito o realidad?

Cuando emprendo un nuevo relato o novela ya tengo las ideas en la mente e, inclusive, plasmadas de manera esquemática en el papel, por lo que es abrir el Word y dejar que mis dedos tecleen a toda velocidad. Sólo puede existir la posibilidad de tener miedo a la página en blanco cuando me enfrento con la tarea mensual de los microrrelatos para la Guía de Ocio; pero como tengo un mes de margen, pocas veces he notado un gatillazo. A lo más, un par de minutos de reflexionar con los ojos cerrados para dar forma a los relatos de turno. Esto de escribir no deja de ser un oficio, y yo jamás creí en las musas. Creo que la inventaron algunos poetas con pocas ganas de escribir. Bromas aparte, cuando disfrutas del don la imaginación no tienes más que ponerte a trabajar.

Y por último... ¿alguna pista sobre lo próximo?

Siempre hay proyectos en la agenda. Por un lado, continúo mes a mes con los microrrelatos de la Guía de Ocio, y algunas colaboraciones esporádicas con relatos de mayor extensión para revistas literarias diversas. En la actualidad estoy escribiendo Luna de Plata, un relato largo, spin-off de mi novela 'Luna profunda'. Un relato colateral que me servirá como primer capítulo para la secuela de dicha novela, que me apetece escribir desde hace meses. En este terreno, acabo de dar el último repaso a la que creo será mi próxima edición: Penumbra. Se trata de un thriller de terror, inspirado en las maneras del giallo italiano, y con temas de gran actualidad como telón de fondo ambiental; así como referentes claros al expresionismo alemán, como modus operandi del asesino en serie cuyo apodo da nombre a la novela. Y en breve iniciaré otra novela larga que puede que lleve de título La otra puerta. Será un suspense sobrenatural con muchos elementos paranormales y regusto lovecraftiano, con investigadores de lo oculto y una casa muy especial que vivió sucesos espantosos en el pasado. Una casa que cuenta con una puerta trasera que hay que evitar para entrar en ella, y que encierra un enigma horrendo cuyas claves se hallan en lo sucedido veinte años atrás. No quiero contar más, pues considero que la originalidad es una de sus bazas, así como pasajes concretos que espero sean realmente terroríficos. En el campo del ensayo, acabo de entregar a las editoriales varios artículos: licantropía, vampirismo, etc., pero no olvido uno de mis grandes retos, que tengo esbozado en papel desde hace meses: Horrores y fantasías del cine mudo. Tal vez este verano comience a darle forma y le robe algunas horas a la playa.

Desde aquí le damos las gracias a Ángel por su amabilidad, simpatía y cariño; por prestarse al interrogatorio de tan buen grado y por las innumerables (y divertidísimas) anécdotas con las que salpica sus conversaciones. Te deseamos el mayor éxito en tu vida literaria y personal, y estaremos atentos a tus próximas publicaciones. ¡Gracias, Maestro!

En Papel en Blanco | Presentación de 'La mansión de los cuervos' de Ángel Gómez Rivero
Fotografía | Tomoyuki Hotta Photography

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