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Muere en Caracas Adriano González León

Muere en Caracas  Adriano González León
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Hades ha hecho de las suyas en estos días. Parece estarse ensañando con los grandes y se los está llevando persistentemente. No desestima lugares en los cuales llevar a cabo su rapto y en la tarde de ayer sábado se llevó la vida de Adriano González León, uno de los más importantes escritores venezolanos.

González León había nacido en Valera (Estado Trujillo en los Andes venezolanos) en 1931 pero vivió la mayor parte de su vida en Caracas, desde que comenzó a estudiar derecho en la Universidad Central de Venezuela. Ser abogado, sin embargo, no le impidió desarrollar una constante y fructífera carrera literaria. Tampoco le impidió ejercer algunos cargos diplomáticos como el de Primer Secretario en la República Argentina y de Agregado Cultural de Venezuela en España.

En 1956 gana el Premio Anual de Cuentos del diario El Nacional, probablemente el más importante del país, con el relato El lago. Publica su primer libro de relatos, Las hogueras más altas, con prólogo de Miguel Ángel Asturias. Por ese libro recibirá el Premio Municipal de Narrativa, pero será 10 años después, con su primera novela, que su nombre sea proyectado firmemente en el mundo hispanoamericano.

País Portátil es, sin lugar a dudas, su obra cumbre y fue reconocida con el premio de Novela Breve Seix Barral en 1968. Narra 12 horas en la vida y la memoria de Andrés Barazarte un joven que, al igual que Adriano, llegó a Caracas desde los Andes. Es un retrato vertiginoso y crudo de la realidad de una Caracas sumida en el fragor de la lucha guerrillera y la represión política. De esta novela dijo el propio autor que se trata de:

punto de partida para un examen de conciencia, el repaso de las frustraciones familiares, las dudas, el temor, la condición feudal, la dependencia, el registro poético del mundo, la explicación de una culpa, la religiosidad y el sentido crítico

Fue miembro fundador de Sardio un grupo intelectual y artístico, del cual desertó unos años más tarde para formar El techo de la Ballena, donde compartió, entre otros, con los poetas Edmundo Aray, Rodolfo Izaguirre, Efraín Hurtado a quienes se agregan artistas plásticos y otros poetas.

Siempre estuvo muy ligado a la ciudad y muy específicamente a la zona bohemia de Sabana Grande, donde se le veía con mucha frecuencia hasta hace unos años, en que decidió moverse por otros radios del Este de Caracas.

En 1998 la editorial Alfaguara editó Todos los cuentos más uno para recopilar todos sus relatos. En novela publicó Viejo (1995), que acaba de ser reeditada en Venezuela. Un volumen de poesía, Huesos de mis huesos (1997), a lo cual se agregan textos varios entre los cuales hay cuentos infantiles.

La muerte lo encontró ayer en la tarde en la barra de alguno de los restaurantes que frecuentaba en el Este de la ciudad. Una manera, muy "a la Adriano", de "perderse en las sombras":

Perderse después en las sombras del fondo, donde la pared estaba abombada y se decía que había escondido un tesoro, perderse así con su sombra que era tan delgada porque era sombra de huesos, con sus viejas pantuflas de pana que no sonaban y parecía que anduviera por el aire. Perderse así era meterse con los muertos o qué sé yo y se podía pensar que andaba buscando su tesoro.

Vía | ABN Más información | Murió el escritor Adriano González León Más información | EPDLP Más información | Adriano González León: pasión por la letra Sobre la fotografía | Karim Dannery, tomada de Kalathos

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