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No sabemos casi nada de Shakespeare (y II)

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La única semblanza que tenemos de Shakespeare como persona procede de John Aubrey. Pero fue escrita 65 años después de su muerte. Sus palabras fueron: “era un hombre apuesto y de buena constitución; agradable como compañía y de un ágil ingenio dispuesto y cordial”.

Aparte de eso, conservamos tres retratos distintos entre sí de los que se duda su procedencia: ignoramos qué aspecto físico tenía Shakespeare, realmente.

Bill Bryson dice en su Shakespeare:

No sabemos si se marchó de Inglaterra en alguna ocasión. No sabemos a quiénes frecuentaba ni cómo se divertía. Su sexualidad es un misterio inescrutable. Hay sólo un puñado de días de los que se sabe con absoluta certeza dónde estaba. No hay nada que certifique su paradero durante los ocho años críticos de su vida en los que dejó a su mujer y a sus tres hijos pequeños en Stratford y se convirtió, con una facilidad casi inverosímil, en un dramaturgo de éxito en Londres. La primera mención impresa de Shakespeare como dramaturgo aparece en 1592, cuando ya ha atravesado el ecuador de su vida.

Por contrapartida, disponemos de una gran riqueza textual acerca de Shakespeare. Estudios hermenéuticos de su obra reflejan los siguientes datos:

El total de palabras que escribió son 884.647, organizadas y distribuidas en 31.959 parlamentos y 118.406 líneas.

En su obra se cuentan 139.138 comas, 26.794 puntos y 15.785 signos de interrogación. Hay 401 referencias a las orejas. La palabra estercolero (dunghill) aparece 10 veces. Zopenco (dullard), 2 veces. Sus personajes mencionan el amor en 2.259 ocasiones. El odio, en 183.

Usó la forma arcaica de la tercera persona singular del presente del verbo tener (hath) 2.069 veces y sólo 409 la forma moderna (has).

Un puñado de datos que tal vez resultan un poco inútiles a la hora de responder las grandes preguntas: ¿quién era Shakespeare? Sin embargo, las obras de corte más erudito se seguirán escribiendo y publicando devotamente con títulos tan extravagantes como: Entropía lingüística y de la información en Otelo, Enfermedades auditivas y homicidio en Hamlet, Farmacopea tóxica en los Sonetos de Shakespeare, Shakespeare y la nación quebequesa o Hamlet: ¿hombre o mujer?

Vía | Shakespeare de Bill Bryson

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