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Quim Monzó escribe un microrrelato para un imán de nevera

Quim Monzó escribe un microrrelato para un imán de nevera
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He de confesar que lo primero que he hecho al enterarme de esta noticia, ha sido sonreír. Y es que, el señor Quim Monzó ha escrito un microrrelato que se podrá leer en un imán de nevera. Sí, como lo oyen. Además de que esto por sí solo ya es muy llamativo, resulta que coincide que ahora mismo estoy leyendo un libro de relatos del escritor catalán, del que en unos días (cuando lo acabe) tendréis noticias. Pero volviendo a lo que nos interesa ahora mismo, la “culpa” de todo esto, la ha tenido la multinacional Fnac (donde no me importaría quedarme encerrado una noche).

El motivo de la propuesta no ha sido otro que el ya cercanísimo Día del Libro, del que disfrutaremos el veintitrés de Abril, y hoy mismo lo han presentado impreso en redondos imanes para frigoríficos o planchas metálicas, de las que se repartirán por todas las tiendas de España cincuenta mil unidades desde mañana mismo. ¿Qué hay que hacer para conseguirlo? Pues simplemente llevarse a casa un par de libros, ¡así de fácil!

En cuanto al microrrelato en cuestión, se llama De nuevo y este es el texto del mismo:

En cuanto acaba el libro y lo cierra ya lo ha olvidado por completo. De modo que observa un instante la cubierta, con curiosidad, y acto seguido busca la primera página y empieza a leerlo.

Sin duda, un bonito y triste microrrelato del que el propio Monzó nos habla de sus raices, indicándonos que cuando se puso a trabajar en el proyecto, tanto en catalán como en castellano, pensó que debía estar relacionado con la literatura. Así, llegó a una carpeta donde encontró unas notas que escribió en los últimos años de decadencia de su madre.

Y es que, como él mismo Monzó rememora, su madre sufría una enfermedad bastante parecida al Alzheimer y en más de una ocasión la encontraba leyendo un libro del que no recordaba nada una vez que lo terminaba. Y volvía a leerlo, una y otra vez, dejándose llevar por la misma historia propuesta en esas páginas. Da miedo sólo de pensarlo. Así de bien lo expresa Quim:

Creo que es un drama que alguien lea un libro que le apasiona y que al dejarlo boca abajo y ponerse a hacer otra cosa, vuelva y no recuerde nada e inicie de nuevo su lectura.

En cuanto a la manera de enfrentarse a este microrrelato, afirma que ya había tenido otra experiencia con este tipo de relatos allá por los años ochenta y asegura que ha tenido las mismas dificultades con las que se encuentra cuando escribe uno de sus famosos cuentos:

El cuento es un sprint, no es como una novela, donde puedes divagar y hacer correr diez páginas. Aquí debes ir pim, pam, pum, sin que nada sobre.

Y atención, porque ya le ha dejado caer a los responsables de Fnac que han compartido rueda de prensa con él, que para el próximo año podrían encargarle un cuento cuyas letras irían en un saquito para que nosotros pudiéramos ordenarlas. Eso sí, el que consiguiera acertar con el texto original, se llevaría un premio de tres o cuatro libros. Por supuesto, las risas han acompañado esta idea, aunque todo se andará, que nunca se sabe.

Pues nada, habrá que pasarse por la Fnac a comprar unos cuantos librillos para que nuestra nevera quede decorada con el genial microrrelato de Quim Monzó. A mí me pilla un poquito lejos, pero valdrá la pena el esfuerzo…

Vía | Yahoo! Noticias

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