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'Index Librorum Prohibitorum', el índice de libros prohibidos por la Iglesia Católica (I)

'Index Librorum Prohibitorum', el índice de libros prohibidos por la Iglesia Católica (I)
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El Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum (nombre completo), también llamado 'Index Expurgatorius' y conocido en castellano como 'Índice de libros prohibidos' es una publicación de la iglesia católica que contiene un catálogo de libros perniciosos para la fe. El objetivo de la lista es prohibir y prevenir la lectura de determinadas obras y autores, ya sea en su totalidad o parcialmente, cuyo contenido sea ofensivo, inmoral o atente contra las creencias católicas.

La primera versión fue publicada en 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición de la Iglesia Católica Romana (que más tarde cambió su nombre por el más eufemístico y rimbombante 'Congregación para la Doctrina de la Fe', institución que dirigió el actual Papa Benedicto XVI durante los quince años previos a su papado). Su intención era frenar la proliferación de textos herejes en su propio territorio, donde el protestantismo y el luteranismo comenzaban a hacerle perder el monopolio.

Ya se había hecho algo similar contra los cátaros durante la llamada "Cruzada Albrigense", en la que se promovió la destrucción de los textos de su doctrina, aunque en la práctica se pareció más al pillaje y quema de libros a nivel local que a un plan perfectamente orquestado. Precisamente eso es lo que pretendía el Santo Oficio con su 'Index Librorum Prohibitorum', pues nació como una herramienta o, más bien, un arma contra la proliferación de obras que atentaban contra el orden católico. El 'Index' estaba organizado mediante tres listas (o niveles): los autores prohibidos (de los cuales no se podía leer ni reproducir ninguna obra o escrito), los libros específicos de un autor y las obras o escritos concretos de autor desconocido. Pero la censura no sólo era a posteriori, sino que todo autor estaba obligado a presentar su obra ante el Inquisidor, autoridad que delegaba en una serie de secretarios o comisarios encargados de leer las obras y emitir un juicio sobre ellas. Así, en muchas ocasiones, se prohibía una frase concreta, un diálogo y hasta un episodio completo. Con esto no sólo controlaban todo publicación sino que pretendían que los propios autores se autocensuraran, teniendo en cuenta durante el acto de escritura lo que podría o no pasar el examen del Santo Oficio.

Todo aquel que leyera o poseyera un libro prohibido o participara en la producción y circulación de los mismos sería penado con la excomunión. Además todo buen cristiano estaba en la obligación de denunciar a la autoridad cualquier caso que incumpliera la orden papal y, en los viejos tiempos, era costumbre del Santo Oficio realizar quemas públicas con un claro carácter de advertencia. En resumen: la prohibición y la cultura del miedo utilizadas no sólo como escudo sino también como arma. El 'Index' no fue abolido, así como la excomunión que implicaba su lectura (o reproducción, etc) hasta 1966, bajo el papado de Pablo VI, justo después del Concilio Vaticano II; a esas alturas ya contenía más de 4.000 títulos censurados.

En el siguiente post hablaré sobre los autores y obras más conocidos que han sufrido el veto de la Iglesia Católica a lo largo de cuatro siglos y del famoso caso de Galileo Galilei.

Más Información | LA INQUISICION ESPAÑOLA: Index librorum prohibitorum et expurgatorum, por Ubaldo Gómez | Primera versión del 'Index' | Última versión del 'Index' | Reproducción digital del 'Index' de 1559 | Reproducción digital del 'Index' de 1632 publicado en Sevilla

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