Compartir
Publicidad

¡Cuidado! Que vienen los fundamentalistas del plagio (y V)

¡Cuidado! Que vienen los fundamentalistas del plagio (y V)
Guardar
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El escritor Francisco Casavella se atreve incluso a proponer 6 condiciones inherentes a la práctica del plagio:

1 Copiar algo bueno.

2 Copiar algo poco conocido.

3 Copiar de alguien sin capacidad de respuesta, sin importancia y, a poder ser, muerto hace mucho.

4 Que no se note.

5 El plagio debe superar lo plagiado.

6 Hacerlo con cierto encanto o mucho morro.

Añade Casavella:

Hay quien dice que Desayuino en Tifanny´s de Truman Capote es un plagio de Sally Bowles de Christopher Isherwood. Es posible. Pero está tan bien hecho que a mí me da igual. (…) Hay quien dice que muchas de las canciones de Agustín Lara las escribía un negro a sueldo por cuatro duros. Pues si es verdad, Agustín Lara me parece un sinvergüenza y un tacaño, pero tuvo el buen gusto de elegir a un negro competente.

El profesor de Derecho de Stanford Lawrecen Lessig abunda en ello en su libro Cultura libre (libro que os recomiendo: tras su lectura, muchos obsesos del copyright acaban moderando su actitud):

En lenguaje ordinario, el clasificar los derechos de autor entre los que atañen a la propiedad privada resulta un poco engañoso, toda vez que la propiedad de derechos de autor es de una índole extraña. (…) Entiendo lo que estoy robando si le quito la mesa de camping que tiene en el patio trasero. Tomo una cosa, la mesa de camping, y una vez se la he quitado, usted deja de tenerla. ¿Pero qué deja de tener cuando yo tomo prestada la buena idea de poner una mesa de camping en el patio trasero y decido imitarle haciendo lo propio en el mío? ¿Qué es lo que le he arrebatado entonces?

Si queréis profundizar sobre el tema latente que surge de esta clase de reflexiones (si alguien copia mi trabajo, que me ha llevado mucho tiempo, el plagiador se llevará mis mismos méritos con menos esfuerzo, lo cual es manifiestamente injusto, por ejemplo), os recomiendo la lectura de Imagine… No Copyright, de Joost Smiers y Marieke van Schijndel, donde incluso se propone la supresión total o casi total de la propiedad intelectual, y cómo, incluso así, los textos seguirían manteniendo el mérito de sus autores “originales”.

Para profundizar en las raíces neurobiológicas de la creatividad, que ponen de manifiesto que el actual modelo de negocio de la propiedad intelectual y la obsesión por la pureza y virginidad de las creaciones es incompatible con el arte en todas sus manifestaciones, existe una lista enorme de libros. Sin embargo, si queréis un resumen superficial, os recomiendo mis artículos al respecto en Genciencia: Una visión científica de los derechos de autor (I), (II), (III), (IV) y (y V).

Vía | Lo que vio el perro de Malcolm Gladwell

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio